La prevención, clave en la vuelta al trabajo presencial

G.A.
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La realizacion de las pruebas de la covid-19, la atención a los trabajadores de riesgo y la realización de planes de reapertura de empresas centra la actividad de un sector clave en la recuperación

La prevención, clave en la vuelta al trabajo presencial - Foto: Alberto Rodrigo

En torno a un 5% de las plantillas  está dando positivo por la covid-19  en las pruebas que se están realizando en las empresas ante la progresiva reincorporación a la actividad laboral. Son casos asintomáticos en su mayoría, sin consecuencias visibles en la salud del trabajador, pero que muestran el alto grado de riesgo de contagio que puede existir en el ámbito laboral si no se adoptan las medidas oportunas.
Estos riesgos latentes confirman que la crisis del coronavirus supone un antes y un después en el ámbito de la prevención de riesgos laborales y, de entrada, ya está generando una importante carga de trabajo tanto para los departamentos de seguridad y salud de las empresas en activo como para todos los servicios de prevención externos y las consultoras que trabajan este campo.
Los gabinetes de crisis constituidos en las últimas semanas en administraciones y empresas han dado el máximo protagonismo a los expertos en prevención de riesgos laborales, en cuyas manos descansa la responsabilidad de que los servicios que se prestan o el proceso productivo en marcha no se vea interrumpido como consecuencia de un contagio masivo de la plantilla.
Tanto desde la Asociación Provincial de Servicios de Prevención (Aespabur), que agrupa a las empresas burgalesas, como desde las compañías de ámbito nacional que operan en la provincia, se ha notado un aumento exponencial de la actividad en las últimas semanas, especialmente en los días previos a la reanudación de actividad. La gestión de la prevención, recuerdan, comienza cuando la empresa tiene un trabajador por cuenta ajena.
Todos reconocen que han hecho un máster acelerado sobre un fenómeno nuevo y de tal magnitud e impacto como la covid-19. Ha existido mucha confusión, porque desde que se desató la pandemia han entrado en vigor más de un centenar de normativas que puede tener una aplicación en el día a día de las empresas.
No solo han ejercido de filtro legistativo para sus clientes, sino que se han convertido en colaboradores necesarios del sistema sanitario a través de su labor de diagnóstico médico de los trabajadores.
Lo fundamental ahora para las empresas, insisten, es tener un plan de retorno al trabajo, a una normalidad en la que será obligada la convivencia con el coronavirus, tanto a nivel directivo como del conjunto de la plantilla. Dicho plan, que deberían desarrollar tanto las grandes empresas como los pequeños negocios, no es trabajo menor pues debe recoger multitud de aspectos, desde la entrada y salida al centro de trabajo (incluso desde el domicilio particular); el uso de vestuarios, comedores y lugares de trabajo; la manipulación de los elementos de protección individual; la formación sobre la covid-19 y las pautas ante un contagio, entre muchos otros aspectos.
La casuística de trabajo es muy variada en los últimos días. Va desde la medida de las distancias entre los puestos de trabajo, la señalización de los mismos atendiendo a la prevención de riesgos de contagio, las pruebas de diagnóstico de los trabajadores para la detección de la covid-19 para asegurar la vuelta al trabajo o la atención del personal de riesgo ante la enfermedad.