La Audiencia niega a Quisicedo el terreno que rodea la torre

A.C.
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Los dueños del BIC del siglo XIII han acreditado la titularidad de los 1.101 metros frente a la junta vecinal, que presentó una demanda en 2017 invocando el uso público por tiempo inmemorial, más de 30 años

La Audiencia niega a Quisicedo el terreno que rodea la torre

El litigio por el que la junta vecinal de Quisicedo y los propietarios de la torre medieval de la localidad han pleiteado desde 2017 ha terminado dando la razón a los segundos. Una reciente sentencia, ya definitiva, de la Audiencia Provincial señala que la titularidad de los 1.101 metros cuadrados de terreno que rodean la Torre de los Velasco o del Obispo pertenecen a los dueños de este Bien de Interés Cultural y no a la pedanía, como ésta demandó ante el Juzgado de Villarcayo en primera instancia.
La junta vecinal, que preside José Luis Azcona, acudió a los tribunales cuando el propietario de la torre solicitó licencia de obra para el vallado del terreno, que siempre ha permanecido libre de muros y al que los vecinos han podido entrar con libertad para jugar o disfrutar antaño de las vaquillas durante las fiestas. La junta vecinal invocó que se daban los requisitos para "la adquisición del dominio por usucapión extraordinaria desde tiempo inmemorial, más de 30 años", pero la sentencia indica que "no ha acreditado con la certeza exigida la posesión en concepto de dueño de forma ininterrumpida durante el plazo de 30 años legalmente exigido".
Lo curioso del asunto es que incluso las normas urbanísticas de la Merindad de Sotoscueva incluyeron este suelo como una propiedad de la junta vecinal en 1995 y nuevamente cuando se revisaron en 2009. Poco después, en 2011, la torre cambió de dueños. La junta vecinal argumentó, además, que por el subsuelo de la parcela se canalizó el saneamiento, que por ella discurre el tendido eléctrico y que existe mobiliario urbano público. Asimismo, defendió que solo hubo un inquilino que residió en la torre del siglo XIII hace más de 50 años y "tras su fallecimiento ha estado abandonada hasta la actualidad". En la escritura pública de propiedad de la torre ya se indicaba que el Ayuntamiento de la Merindad de Sotoscueva sostenía que la campa era de propiedad pública y ese fue otro de los motivos en los que sostuvo su demanda la junta vecinal. 
Enfrente, los propietarios de la torre defendieron la condición privada del suelo  en base a varios documentos, como el procedimiento expropiatorio que la Administración pública realizó en su día para construir la carretera que pasa junto a la torre y que conecta Espinosa de los Monteros con Soncillo. Asimismo, recurrieron a la existencia de mojones de unos 70 centímetros de altura que delimitan el terreno, aunque uno de ellos ha sido retirado, lo que podría acabar en otro pleito para dirimir el deslinde de la parcela, según vaticina el alcalde pedáneo. Azcona del Hoyo señala que los propietarios de la torre dicen ser dueños de cerca de 2.000 metros cuadrados, pero ese suelo ya está ocupado en parte por la carretera y otros elementos públicos, al estar la torre en el centro del pueblo. Así pues, parece que las desavenencias van a continuar, ahora por la cantidad de metros de la propiedad.
Los dueños de la torre también presentaron ante los tribunales actos indicativos del mantenimiento de la propiedad privada del suelo, como una reclamación realizada a la pedanía en 1992 para que retirara una farola de la edificación medieval y el contenedor adosado a uno de sus muros. Además de ello, cuando en 2011 solicitaron licencia de obra para el cierre de seguridad del perímetro de la torre, ante su estado de ruina y el peligro de que  se desprendieran algunas de sus piedras, un informe del arquitecto municipal "reconoce la propiedad privada del terreno".
no hubo abandono. La sentencia señala que "haber realizado conducciones municipales de saneamiento de agua por el subsuelo del terreno discutido o la colocación de alumbrado no son actos inequívocos demostrativos del dominio, sino que pudieron ser actos tolerados por los antiguos propietarios". Tampoco para la Audiencia Provincial, la inclusión del terreno en las normas urbanísticas como público es demostrativo ni revela inequívocamente un abandono de la titularidad del dominio de la parcela en favor de la junta vecinal. Por otro lado, el hecho de que estuviera en el centro "facilitaba su uso tolerado por los vecinos", pero los magistrados insisten en que "ello tampoco es demostrativo de una posesión en concepto de dueño" por parte de la junta vecinal que se ha librado de las costas en esta última sentencia.