El 'agujero' de la Escuela de Música y las piscinas crecerá

A.C.
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El alcalde espera que el Gobierno permita compensar la pérdida de ingresos municipales con el superávit de años pasados o tendrá que reducir inversiones

El ‘agujero’ de la Escuela de Música y las piscinas crecerá

El cierre obligado de las instalaciones deportivas de las piscinas climatizadas y de la Escuela Municipal de Música va a conllevar a las arcas municipales un incremento muy notable del déficit de dos servicios que cada año suponen ya un gran esfuerzo presupuestario al Ayuntamiento medinés. El alcalde, Isaac Angulo, da por terminado el curso en la escuela de forma presencial, por lo que los alumnos seguirán sin pagar las tasas hasta junio. A las climatizadas, el regidor les augura un cierre que irá más allá del mes de junio, pero en el mejor de los escenarios, si el cerrojazo de ambos servicios solo durara tres meses a partir del pasado 14 de marzo, su déficit conjunto crecería en 66.500 euros más y en el cómputo total del año se dispararía a un total de 145.000 euros para las climatizadas y a cerca de 200.000 euros, para la Escuela de Música, un auténtico agujero.
En las piscinas, dotadas con un gimnasio y una amplísima oferta de clases deportivas, trabajan doce empleados municipales que cuestan 18.264 euros mensuales, incluido el pago de sus cuotas a la Seguridad Social. Taquilleros, monitores  deportivos, socorristas, limpiadores o la directora de las climatizadas están realizando diferentes labores estos días, desde trabajos de mantenimiento hasta la grabación de videos con clases deportivas. Al mismo tiempo, el Consistorio está dejando de ingresar 16.500 euros mensuales de las cuotas de los abonados, a los que ha condonado este pago mientras perdure el cierre.
Para aprovechar el parón y reducir los gastos de mantenimiento de la calidad higiénico sanitaria del agua, el equipo de gobierno ha decidido vaciar los vasos de las piscinas que el lunes por la tarde ya estaban sin agua. Además, adelantará la limpieza en profundidad y desinfección, que se solía realizar en agosto. Solo calentar el agua de las piscinas y mantener el ambiente a la temperatura adecuada supone una media de 100.000 euros anuales al Consistorio en gasóleo y electricidad a los precios actuales, en que el combustible está en mínimos. El cálculo del déficit de 145.000 euros que, como mínimo, arrastrarán las instalaciones este año con solo tres meses de cierre, tiene en cuenta el ahorro en electricidad y gasóleo de ese periodo.
Mientras tanto, los profesores de la Escuela Municipal de Música también tratan de continuar impartiendo clase a distancia a sus más de 200 alumnos, pero el Consistorio ha suspendido el cobro de las tasas, lo que le va a suponer dejar de ingresar 34.500 euros hasta el final del curso. En este servicio municipal, el Consistorio abona una docena de nóminas que le suponen un desembolso de 20.941 euros mensuales contando los salarios y las cuotas a la Seguridad Social. El déficit del centro, es decir, la cantidad de dinero que iba a inyectar el Ayuntamiento según los presupuestos municipales de 2020, iba a ser de 167.000 euros, pero con el cierre crecerá a cerca de 200.000.
Ante estos números, el alcalde, Isaac Angulo, espera que "el Gobierno permita gastar el superávit de ejercicios pasados para cubrir esta pérdida de ingresos". De momento, solo permite dedicar el 20% del superávit a gasto social, algo que Angulo confía en que se revise. De lo contrario, admite que el equipo de gobierno deberá plantearse qué inversiones "sacrificar" para que cuadren los ingresos y gastos.