Guirao destaca la importancia del Tratado de Tordesillas

SPC
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El ministro de Cultura, José Guirao, (c) la consejera de Cultura, Josefa García Cirac (2i), durante la inauguración de la exposición conmemorativa de la forma del Tratado de Tordesillas - Foto: Ical

El ministro de Cultura inaugura en la villa vallisoletana la exposición que devuelve por primera vez el documento, Memoria del Mundo por la Unesco, al lugar donde se firmó

El ministro de Cultura, José Guirao, inauguró hoy en la villa vallisoletana de Tordesillas una exposición que brinda a los ciudadanos “una oportunidad única” de ver por primera vez el documento original del Tratado de Tordesillas en el lugar donde se firmó. Hasta el 9 de junio, quienes lo deseen podrán contemplar el valioso documento, incluido en el Registro de la Memoria del Mundo de la Unesco desde 2007, que a juicio del ministro es “un buenísimo ejemplo que nos da la historia de cómo se pueden resolver conflictos territoriales entre dos reinos pacíficamente”.

Según explicó en la inauguración, este documento “es el primer gran tratado entre dos reinos vecinos que pacíficamente se reparten el nuevo mundo”. “El Tratado se selló en una época históricamente compleja, que no era más fácil que la nuestra, y es un buenísimo ejemplo que nos da la historia, como muchos otros, de que es época de acuerdos, de sumar, no de poner vetos ni de restar”, argumentó.

En su opinión, ese “ejemplo vivo” no hay por qué extrapolarlo “solo a Cataluña”, puesto que “en política el acuerdo siempre es positivo, sea por cuestiones territoriales o de otro orden”. “La política es el terreno del diálogo y del acuerdo, y cuando se convierte en un diálogo de sordos siempre resulta negativo para los ciudadanos, que al final es para quienes trabajamos”, resumió.

Guirao reconoció que el histórico documento “ha viajado mucho” pero hasta ahora “nunca había hecho el viaje del vuelta”. Es por ello que desde el Ministerio decidieron trasladarlo, por unos días, desde su sede habitual en el Archivo General de Indias en Sevilla, con motivo del 525 aniversario de su firma “y también para llamar la atención sobre la importancia de los archivos históricos para la memoria y para la historia del mundo y de España”.

Es por ello que han querido que esta muestra coincida con la celebración el próximo 9 de junio del Día Internacional de los Archivos, ya que además del Tratado de Tordesillas exhibe piezas relacionadas con él procedentes del Archivo Histórico Nacional , del Archivo Histórico de la Nobleza o del Archivo General de Simancas.

Acompañado de una amplia representación institucional, como la consejera de Cultura y turismo de la Junta de Castilla y León, María Josefa García Cirac; el secretario general del PSOE de Castilla y León, Luis Tudanca; el presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero; o el alcalde de Tordesillas, José Antonio González, entre otros muchos, Guirao recorrió la muestra para conocer de primera mano “documentos que han sido clave para la historia de España y del mundo”.

Tesoros de la exposición

La joya de la exposición, sin duda, es el Tratado de Tordesillas, un documento de ocho páginas que llevaba catorce años sin salir del Archivo General de Indias (la última vez que abandonó la caja fuerte de seguridad donde allí se custodia fue en 2005 rumbo a una exposición en el Museo Nacional de Antropología de México). Ese documento, clave en la historia de España y del mundo, en palabras del director del Archivo Histórico Nacional, Juan Ramón Rodríguez, plasmó los acuerdos por los cuales los Reyes Católicos y Juan II de Portugal establecieron los límites de sus respectivas coronas en las nuevas tierras descubiertas por Cristóbal Colón. El documento trazaba una línea divisoria de polo a polo en el Atlántico, a 370 leguas al oeste de Cabo Verde, y suponía la firma bilateral de la paz.

A su lado, compartiendo vitrina, estos días puede contemplarse el Tratado de las Pesquerías (también conocido como segundo Tratado de Tordesillas), procedente del Archivo Histórico Nacional, que fue negociado al mismo tiempo y que dirimía los límites de expansión en África y sus pesquerías, dejando para Castilla la zona mediterránea del continente y para Portugal la región Atlántica, controlando así las rutas hacia oriente. “Es la primera vez que ambos tratados pueden verse juntos”, destacó en declaraciones a Ical el director del Archivo Histórico Nacional, que recalca que ambos documentos se firmaron con escasos días de diferencia y fueron manuscritos por el mismo escribiente.

Además, y procedentes esta vez del Archivo Histórico de la Nobleza, con sede en Toledo, se exhiben por primera vez dos documentos inéditos que, según detalló su directora, Aránzazu Lafuente, han salido a la luz “en los últimos meses” durante la catalogación del archivo personal de Rodrigo Arias Maldonado, miembro del Consejo Real de Isabel la Católica. Se trata de sendas cartas fechadas en marzo de 1493 y remitidas por Juan II, rey de Portugal, a Fernando el Católico.

La primera de ellas sería “el primer testimonio escrito conocido de la gesta del descubrimiento de América”, ya que en ella el monarca comunica la llegada de Colón a Lisboa al regreso de su primer viaje, y el envío de un embajador a la Corte castellana para negociar la expansión atlántica. En la segunda de ellas, el rey portugués se compromete a paralizar las salidas de nuevas carabelas hasta dos meses después de que los emisarios portugueses informen a los Reyes Católicos.

Además de todo ellos, los visitantes podrán contemplar dos cartas de Cristóbal Colón conservadas en el Archivo General de Simancas, una de ellas autógrafa y dirigida a Isabel la Católica sobre asuntos de Indias, y la otra informando a un escribano real sobre su primer viaje a las Indias. También se exhiben las capitulaciones matrimoniales entre el emperador Maximiliano y los Reyes Católicos para el matrimonio de la infanta Juna y el archiduque Felipe, y del príncipe Juan con doña Margarita, sendos ejemplos de la política exterior trazada por los Reyes Católicos mediante alianzas matrimoniales.

Junto a todo ello, se siguen mostrando a los visitantes de las Casas del Tratado las piezas que configuran la exposición permanente, como una brújula militar de avistamiento, un compás de cartear o un ejemplar del ‘Compendio del arte de navegar’, que contenía “todas las reglas, secretos y avisos que debía conocer todo buen navegante”.