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Unas negociaciones al límite

Agencias
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Los sindicatos consideran que el acuerdo sobre la reforma laboral debe cerrarse hoy para cumplir con Bruselas y anuncian un invierno de «infierno» si la patronal no firma ya el pacto

CCOO y UGT se movilizaron ayer para exigir a los representantes empresariales la recuperación de la negociación colectiva. - Foto: J.J.Guillen

Las reuniones a tres bandas entre el Gobierno, los sindicatos y la patronal para desbloquear las negociaciones de la nueva reforma laboral están llegando al plazo límite ordenado por Bruselas, que expira el próximo 31 de diciembre. Sin embargo, los representantes de los trabajadores consideran que el diálogo tendría que cerrarse hoy para que se pueda llegar a un acuerdo adecuado.

Mientras el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, abogó por aplazar aprobación de la reforma laboral si no hay avances, CCOOy UGT anunciaron un invierno de «infierno» si los empresarios no firman ya el acuerdo que está al límite con lo pactado con la UE para que se publique en el Boletín Oficial del Estado (BOE) antes del 31 de diciembre y poder así recibir los fondos europeos.

Los negociadores han incrementado la frecuencia de las reuniones, que ahora son diarias, para tratar de conseguir un consenso cuanto antes. «Las conversaciones están avanzadas, los escenarios están abiertos. La posibilidad de un acuerdo tripartito es cierta, pero la posibilidad de que no haya un consenso también es cierta» comentó ayer Unai Sordo, líder de CCOO.

Los agentes sociales se encuentran ahora «trabajando coma a coma, letra a letra» en la modificación de la reforma de 2012, «que hizo mucho daño a la clase trabajadora», con una disminución de los salarios y un debilitamiento de la negociación colectiva, subrayó.

La mesa de diálogo debe resolver las «condiciones sine qua non» marcadas por las partes para rubricar el pacto. Así, la recuperación de la ultraactivad, la estabilidad en la contratación, la prevalencia del convenio de empresa sobre el sectorial y el reequilibrio de la negociación colectiva son condiciones inamovibles para los sindicatos.

En este contexto, los sindicatos se concentraron ayer en varias ciudades, bajo el lema Ahora, los salarios. ¡Pagad más!, para exigir a la patronal la recuperación de la negociación colectiva y una subida de salarios para que los trabajadores puedan recuperar su poder adquisitivo, en un momento en el que la inflación está en el 5,5%.

Unai Sordo y el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, que acudieron a la movilización de Madrid frente a la sede de la CEOE, coincidieron en que existe un «bloqueo» por parte de la patronal en la negociación y los convenios colectivos, amparados por la reforma laboral del 2012, y les exigieron que respondan a los esfuerzos hechos por los trabajadores durante la crisis.

«Emplazamos a la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) no solo a desbloquear los convenios colectivos, sino a trabajar en un acuerdo para los dos o tres próximos años que garantice subidas salariales en el medio y largo plazo, para recuperar el poder adquisitivo para seguir incrementando los salarios, y principalmente los más bajos», denunció Sordo.

Desde CCOO, también se criticó la actitud de la patronal y señalaron que «no es de recibo su obcecación» después de una crisis en la que se ha «hecho el esfuerzo por salvar miles y miles de empresas a través de fondos públicos y de expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE)».

En esta línea, Álvarez señaló que el acuerdo debe cerrarse hoy para pasar así a la siguiente fase y, además, recordó que la media salarial española se mantiene congelada desde 2008 con una inflación elevada a la que hay que «hacer frente» con un traslado de esa subida «a los convenios colectivos».

 

"No es un asunto fácil"

Por su parte, Garamendi abogó por aplazar la aprobación de la reforma laboral, prevista por el Gobierno para el 28 de diciembre, en caso de que los agentes sociales sigan avanzando en la mesa de diálogo y no esté cerrado un acuerdo satisfactorio para esa fecha.

«Si por casualidad quedan horas, lo lógico es que se aplazara si realmente seguimos avanzando», apuntó el presidente de la patronal, que admitió que no se trata de un asunto «fácil». «No es fácil y cuando las cosas no son fáciles, se tarda tiempo y esto es lo que hay», recalcó.