El Grupo Siro compra la finca El Cristo de Villahizán, de 1.420 hectáreas

I.P. / Burgos
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Vista de parte de los inmuebles que conforman la finca, en la que destacan las viviendas y las naves agrícolas y ganaderas. - Foto: Alberto Rodrigo

La explotación agrícola y ganadera era desde 1945 propiedad de la familia Echeverría Aguirre, con la que la compañía alimentaria palentina llega a un acuerdo con el objetivo de potenciar su proyecto agroalimentario sostenible y de I+D+i

El Grupo Siro, uno de las mayores compañías industriales del sector de la alimentación, sigue su expansión en la provincia burgalesa.  Si en 2014 compraba la finca de Torrepadierne, de 700 hectáreas,  y también se hacía con tierras de labor en Saldañuela, ahora acaba de adquirir la mayor parte de otra explotación agrícola, la del Cristo de Villahizán, enclavada en el municipio de Villaverde del Monte, a 8 kilómetros de Villahoz y a 28 de la capital burgalesa.
El grupo palentino, con sede en la localidad de Venta de Baños, sigue sumando así hectáreas productivas para potenciar el ambicioso proyecto que se ha convertido en su seña de identidad en los últimos años: desarrollar una cadena agroalimentaria sostenible en el país,  con una firme apuesta por la investigación en el campo cerealista. Su apuesta está en aumentar cada vez más la producción de trigo duro, fundamentalmente, y hacer de su actividad una «cadena eficiente y rentable desde el origen, en la que todo eslabón que aporte valor, gane», según su propia filosofía.
El Cristo de Villahizán era propiedad desde 1945 de la familia vasca Echeverría Aguirre, dedicada al sector del acero (fabricante de la marca de herramientas Bellota), con la que Siro ha alcanzado un acuerdo que le ha permitido adquirir la mayor parte de la finca, que no solo consta de terrenos cultivales, sino también de terreno de monte, caminos, naves agrícolas y ganaderas, paneras, amén de una veintena de viviendas, una casa principal, un frontón y hasta su propia iglesia. Fuera del acuerdo han quedado, según fuentes consultadas por Diario de Burgos, unas cinco hectáreas, el caserío o casa grande, una pradera, la capilla e, incluso, alguna vivienda más (terreno urbano), que sigue siendo titularidad de la familia Echeverría.
La finca tiene en torno a 1.418 hectáreas, de las que 1.020 son de cultivo. Unas 380 son terrenos de monte y el resto de caminos e improductivos. Además, cuenta con una explotación ganadera de 509 ovejas y, aunque hace unos dos años se presentó en el Ayuntamiento de Villaverde del Monte un proyecto de ampliación para introducir 1.000 cabezas de vacuno, este proyecto finalmente no salió adelante, según confirma el alcalde de la localidad.
La gran mayoría de hectáreas están en el Cristo de Villahizán, pero también forman parte de la explotación otras en localidades vecinas, como Zael, donde tiene 34 hectáreas; 15 en Villahoz y  64 en Mahamud.
La finca de El Cristo de Villahizán fue en  épocas pasadas una de las más avanzadas tecnológicamente hablando, además de las más prósperas y productivas, llegando a tener un buen número de empleados, como lo demuestra la veintena de viviendas de la finca, en las que residían otras tantas  familias. Actualmente, son media docena los empleados que se encargan de trabajar y mantener la explotación agrícola y ganadera.
El Cristo de Villahizán es un enclave casi mágico, tranquilo, bien conocido por las gentes de los pueblos de entorno y que se asemeja a un pueblo andaluz o extremeño donde predomina el blanco que va contrastando con el color que adquiere el cereal con el paso de los meses.
El Grupo Siro es íntegramente español y cuenta con más de 3.800 empleados; está presente en seis sectores de alimentación, ocupando una posición relevante en cada uno de ellos. De su inquietud por la sostenibilidad nace el proyecto Siro Agro, que desarrolla en distintas explotaciones cereal en varias provincias, tanto secano como regadío.