"Mesura y contundencia democrática para unir España"

G. Arce
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Tiene ante sí el reto de mantener y mejorar los resultados más brillantes del PSOE de la última década, los que les permitieron obtener los 3 senadores. No es fácil aunque Ander Gil (Barakaldo, 1974) lo ve posible.

"Actuaremos para unir España tras el 10-N" - Foto: Alberto Rodrigo

ómo lleva la tercera campaña electoral en el mismo año?
Con la certeza de saber que somos la única opción moderada y segura para que Burgos avance. Hay una mayoría de ciudadanos moderada y responsable que sabe que, en momentos de grave inestabilidad, somos el partido capaz de unir a la ciudadanía para sacar al país adelante.
¿El 10-N será la solución definitiva?
Es la gran oportunidad. Se trata más de desbloquear el país para ponerlo a funcionar. Burgos no puede ser rehén de este bloqueo, somos una provincia pujante, inquieta y necesita un gobierno aliado que le ayude.
La petición de voto por correo cae un 30%, miles de electores rechazan la propaganda..., parece que hay muchos que no quieren votar...
Un país movilizado y que participa en sus elecciones es un país desbloqueado. En democracia solo hay una manera de resolver algunas cuestiones: votando. Entiendo la apatía de muchos ciudadanos e incluso la comparto. Nosotros tuvimos un respaldo muy importante en Burgos, un mandato ciudadano y una ilusión muy grande. También nos sentimos frustrados, pero hay que superarlo para formar un gobierno fuerte, estable y progresista que lleve adelante una legislatura de 4 años. Cualquier fórmula pasa por el PSOE, lo dicen las encuestas y, sobre todo, los ciudadanos en las cuatro últimas elecciones. Para seguir votando bloqueos y experimentos hay muchas papeletas, solo una trae estabilidad.
¿Mantendrán los 3 senadores?
Muchos decían que esto era imposible y los socialistas ya hicimos lo imposible, ahora tenemos que hacer lo difícil. Burgos ya dijo alto y claro que quiere un gobierno progresista en las cuatro últimas elecciones.  
¿Qué han hecho por Burgos en estos 10 meses?
Hemos revalorizado las pensiones de 89.000 burgaleses, hemos subido el salario mínimo a más de 12.000 trabajadores, hemos dotado con 29 plazas de MIR más para llegar a las 38 para intentar resolver el déficit de profesionales sanitarios que tiene nuestra provincia. Liberalizamos la AP-1... En diez meses hemos demostrado que es posible hacer política de otra manera, tener un gobierno limpio y trasladar el crecimiento a la vida diaria de los burgaleses.  
¿Le preocupa ese votante harto de lo que ocurre en Cataluña?
Sí. Me preocupa cualquier discurso que fomente el odio y la división. La política sirve para fomentar la convivencia entre ciudadanos y todos los que ven en este problema una oportunidad para rascar un puñado de votos son malos políticos y muy irresponsables. A mí me tocó aplicar el 155 en el Senado como portavoz  y fuimos leales con el Estado de Derecho e incluso con el gobierno de Mariano Rajoy. Ahora nos gustaría tener, al menos desde esos partidos  que se dicen constitucionalistas, la misma lealtad que, por desgracia, no estamos viendo. La actitud moderada, mesurada y con firmeza democrática con la que se está respondiendo por parte del Gobierno es la mejor vía para no dar argumentos victimistas, a quienes desde el otro lado también fomentan discursos del odio. La mejor manera de desactivarles es practicar la mesura.

Su mesura parece estar dando alas a la derecha, según las encuestas.
La ultraderecha usa el discurso del odio y la división para aprovechar su momento. Lo esperábamos, aunque lo que me preocupa es que este discurso contagia al PP, un proyecto que está demostrando debilidad en el liderazgo y en su posicionamiento ideológico. El PP está siendo rehén de las posiciones ultras de VOX.

¿Y Ciudadanos (Cs)?
De ellos no espero nada, ni tampoco muchos de esta provincia que, en su momento, les votaron. Pensaban que venían a regenerar la política, a reintroducir un elemento de bisagra entre los dos grandes partidos y a aportar, y no es así. Lo hemos visto en la Junta, en la Diputación... Vemos la frustración de sus votantes. El proyecto de Rivera ha virado contagiado también por la ultraderecha.

¿Revisarán las cuotas de autogobierno de las autonomías y apostarán por el federalismo?
La respuesta del PSOEal conflicto territorial que vivimos en Cataluña es una:primero cumplimiento de la ley y luego diálogo para la política. Dentro de la ley y de la Constitución  cabe el diálogo político, fuera no cabe nada. Nuestra posiciones políticas están claras, hablamos de la necesidad de ordenar competencialmente el Estado de las autonomías. Se habla mucho del federalismo, creo que malintencionadamente, pero estamos hablando de hacer evolucionar el Estado autonómico, de eliminar imperfecciones y competencias cruzadas. Queremos terminar lo que hace 40 años se inició.

Y en ese reordenamiento, ¿cómo queda Castilla y León?
Con el mismo peso que tienen el resto de comunidades. Castilla y León es y será lo que diga su Estatuto de Autonomía, que tiene tanta validez y tanto peso como el de cualquier otra comunidad. Lo que Castilla y León no tiene es el peso político que los líderes de otras comunidades juegan en el panorama nacional, por la ausencia de un proyecto político, lo que lleva arrastrándose desde hace demasiado tiempo. Perdemos población de una manera brutal y perdemos liderazgo en España.

¿Qué papel debe jugar el Senado en el conflicto territorial?
ElSenado hace lo que le permite la Constitución, aunque durante los 7 años de mayoría absoluta del PP no ha hecho uso de algunas herramientas muy importantes, como la Comisión General de las Comunidades. ElSenado aprueba la senda de estabilidad, el objetivo de déficit, el margen de gasto que el Estado puede destinar a servicios sociales. De hecho, ya con Sánchez en el Gobierno, el Senado con mayoría del PP (y con la ayuda de Cs) vetó esta senda de estabilidad, lo que impidió que España contara con 6.000 millones de euros más para sanidad, educación, pensiones y políticas sociales. A Castilla y León nos castigaron con 134 millones menos para cosas que nos preocupan, como el cierre de consultorios médicos. El Senado elige la mitad de los miembros del Consejo General del Poder Judicial, el órgano de gobierno de los jueces. Son los que deciden quiénes van a juzgar, por ejemplo, las causas de corrupción del PP. En el Senado se aprueba el artículo 155 de la Constitución, el que garantiza la integridad territorial del Estado. Los socialistas defendemos la unidad de España atendiendo a su diversidad, un proyecto de éxito que garantiza la unión entre españoles y la solidaridad entre territorios, elementos que nos permiten sostener la sanidad, las pensiones, la educación...

¿Qué harán para unir España tras el 10-N?
Actuar con mesura y con contundencia democrática. Utilizaremos todas las herramientas del Estado de Derecho para hacer frente a situaciones violentas. El independentismo tiene que ser consciente que su planteamiento político ha fracasado. Es una vía muerta que solo conduce a la frustración que, para algunos iluminados, lleva a la violencia que hemos visto en las calles. El presidente Torra tiene que reconocer su error, condenar taxativamente la violencia y abrir un diálogo sincero y abierto entre catalanes, los independentistas y los que no lo son.
 
El Senado tendrá algo que decir de la España -la nuestra- que se vacía.
Estamos ante un asunto de Estado que debe ocupar el primer nivel de la política nacional. En estos últimos diez meses hemos puesto en marcha la Estrategia Nacional de la Lucha contra la Despoblación con 70 medidas concretas. Es un problema complejo y difícil de atajar, que requiere -no de tanta teoría, que ya tenemos mucha- sino de medidas concretas. Creía que PP y Cs estábamos de acuerdo en esto, pero Cs pretende cerrar pueblos y la Junta sigue deteriorando la sanidad en esta provincia.El principal elemento contra la despoblación es apostar por los servicios públicos en los pueblos. Hay que evitar que se siga marchando la gente que ya vivimos en los pueblos, luego ya pensaremos cómo traemos a nuevos pobladores. En los últimos años, con los gobiernos del PP en la Junta, hemos visto que lo que era provisional por la crisis se ha convertido en crónico, como la pérdida de profesionales de la sanidad. Queremos revertir los recortes en los servicios públicos, revalorizar las pensiones de los mayores e impulsar las grandes redes de telecomunicaciones, que creo que pueden ser una oportunidad.