Voz para un personaje a pie de página

A.S.R.
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Carlos Contreras Elvira traza una biografía imaginaria del intérprete de lengua de signos del funeral de Mandela que 'mal tradujo' a los líderes políticos en 'Manual de estilo para currículums inventados'

Carlos Contreras Elvira acaba de regresar a España tras tres años en Estados Unidos. - Foto: DB

No es fácil poner etiqueta a la nueva publicación de Carlos Contreras Elvira (Burgos, 1980). Manual de estilo para currículums inventados es teatro, pero también ensayo y escritura en verso. El escritor burgalés vuelve a uno de sus géneros favoritos: la biografía imaginaria. Y lo hace de nuevo dando voz a los personajes que transitan por la sombra de la sociedad. Realizó este ejercicio con Rukeli, el boxeador alemán de origen gitano víctima de los nazis, y con Kaiser, el futbolista brasileño que no jugaba pero que las estrellas querían a su lado porque era el gran organizador de fiestas, y ahora se propone sacar del margen de la historia a Thamsanqa Jantjie, el intérprete de lengua de signos de los discursos de los líderes mundiales que acudieron al funeral de Mandela ante la estupefacción de los sordos, que veían que la traducción no tenía ningún sentido.

«La anécdota tuvo mucha trascendencia en los medios, aunque en tres día se olvidó. A mí me llevó a un libro de Peter Handke, Kaspar, que habla de un niño que aprende a moverse en el mundo al tiempo que aprende a hablar. En este caso ocurre lo contrario, desaprende los movimientos que debería hacer porque hay que enmudecer a los líderes políticos. Se me iluminó la bombillita», explica Contreras Elvira, que ha vuelto a España tras tres años en Nueva York, donde ha trabajado en el Instituto Cervantes.

Para entender qué llevó a esta olvidada y enigmática persona al estadio Soccer City de Soweto en Johannesburgo y a hacer lo que hizo reconstruye toda su vida. Y conduce al lector hasta la Sudáfrica segregada, donde las mujeres blancas y las negras tienen que dar a luz en distintos hospitales, entre otras imposiciones sociales del Apartheid. En este marco, que ocupa la primera parte del libro, El código del buen alumbramiento, la madre de Jantjie muere en el parto y su bebé llega a un orfanato. «No tiene nombre, ni profesión ni nada y allí le ayudan a inventarse su currículum, le dan herramientas para salir al mundo», comenta el autor antes de adentrarse en la segunda parte del volumen, que le da título.

En ella recoge las claves para hacer un currículum inventado a partir de la tradición de la biografía imaginaria que llega de la Grecia clásica hasta la actualidad. «Él descubre que hay un montón de gente que miente desde el nombre, un montón de famosos, artistas, científicos y personalidades de distintos ámbitos, con nombres, fechas de nacimiento y otros datos falsos y así va tirando del hilo hasta rellenar todas las preguntas del currículum. Se dará cuenta de que toda la historia del arte es una fake».

Encaja todas estas piezas y resuelve que una buena manera de vengar la muerte de su madre, a la que nadie escuchó ni ayudó en el hospital, es acallar a los líderes políticos cuando tantos millones de ojos están pendientes de sus palabras.

Llega su gran momento. Quizás el más importante de su vida. Contreras Elvira lo vuelca en la tercera parte, Signario para el akmé de un héroe antitrágico. Nacimiento, akmé y muerte son las tres patas esenciales de una biografía imaginaria. Y el autor juega con el paralelismo entre la ceremonia fúnebre del líder africano, con toda su parafernalia y sus símbolos, y el nacimiento del teatro en un paso a dos muy gráfico.

Aunque Manual de estilo para currículums inventados, editado con el apoyo del Ministerio de Cultura y una ayuda Crea de la Fundación Caja de Burgos, está más cerca de ser un libro para leer que para representar, ya se han realizado dos lecturas dramatizadas en el Pavón-Teatro Kamikaze y en la Sala Berlanga de la SGAE de Madrid.
El volumen (Ediciones Invasoras), con portada de Julio Falagán, ya está disponible en la librería del Espolón y en Rarolarium y se presentará en el mes de enero, en una fecha aún por determinar, en el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua.

 

LA REALIDAD SÍ SUPERA A LA FICCIÓN

Hacía tres años que Carlos Contreras Elvira no publicaba. Durante este tiempo ha estado trabajando como gestor cultural en el Instituto Cervantes deNueva York y como editor en el Departamento de Español y Portugués de la New York University (NYU), donde el curso pasado completó un Máster de Escritura gracias a una beca de la propia universidad. Alumbró La vida entera, una obra que espera publicar este año y que se montó en el María Guerrero el pasado mes de junio con dirección de Lucía Miranda.

El escritor vuelve a abrazar la biografía imaginaria en este texto. Pone el foco sobre una activista española que se manifestó frente a la Casa Blanca en Washington durante 35 años. Su protesta, a bote pronto, era porque su marido se había quedado con la custodia de su hija. Pero la que parece una historia sencilla torna en culebrón cuando se tira del hilo. Y el escritor burgalés lo hace. Descubre que la señora, fallecida en 2016, se casó con un miembro de la mafia italiana, no podían tener hijos y el esposo, por su cuenta y riesgo, compró a una de las niñas robadas durante la dictadura argentina. Cuando la madre se enteró quiso denunciarle, pero él consiguió que la metieran en un psiquiátrico, del que sale e inicia su particular cruzada. 

Esta obra es el próximo proyecto de un Contreras Elvira que, a pesar de que asegura que el aterrizaje en España le está costando, no para. Los últimos meses ha trabajado en el desarrollo de la primera temporada de una nueva serie para TVE y actualmente es editor de BILE, una revista de la Institución Libre de Enseñanza, y representante de la Residencia de Estudiantes de Madrid ante la Comisión Europea.