Audiencia privada en el HUBU

G.G.U. / Burgos
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Melchor, acompañado por una ayudanta, dio una alegría enorme a esta niña, que estaba a punto de recibir el alta y salió con un peluche bajo el brazo. - Foto: Valdivielso

Los Reyes entregaron juguetes y golosinas a los niños ingresados • Antes visitaron a las Hermanitas de los Pobres

La cuarta planta del bloque F del Hospital Universitario de Burgos era puro nervio ayer a mediodía: Melchor, Gaspar y Baltasar estaban subiendo en el ascensor hacia Pediatría con un carro lleno de paquetes y otro repleto de bolsas de gominolas para los 23 niños que, al estar ingresados, no podían ir a la cabalgata por la tarde y tenían audiencia privada por la mañana. Esperando pacientemente en el descansillo estaban el jefe del servicio, Gregorio de la Mata, una nutrida representación de la plantilla y algunos menores -familiares de pacientes- tan ojipláticos como alterados por la visita real.
Risas y voces mucho más altas de lo habitual en la  planta acompañaron a sus Majestades por los pasillos, cada uno de ellos seguido por un ayudante -ayudanta en el caso de Melchor- que le facilitaba los regalos para cada uno de los menudos pacientes. Las preguntas de los Reyes fueron muy semejantes en todos los casos -«¿Te has portado bien? ¿Has escrito la carta?»-y las respuestas, obviamente, también eran las mismas. Aunque algunos estaban tan emocionados que no eran capaces ni de escucharse a sí mismos diciendo que sí, claro.
Una vez que terminaron de recorrer las habitaciones y de saludar a pequeños y familiares, los Reyes se dividieron:Baltasar y su ayudante se marcharon a visitar a una chiquitina a la UVI mientras Melchor y Gaspar recibían en el vestíbulo del HUBU a otros tantos pequeños y pequeñas, así como a sus padres, que en algunos casos estaban más impacientes que los hijos de corta edad.
La visita de los Reyes al hospital cada mañana del 5 de enero es una tradición que el área de Fiestas del Ayuntamiento ha mantenido inalterable, a pesar del recorte presupuestario al que ha obligado la crisis. Algo que ha sido posible, en gran medida, a que cuentan con el patrocinio de una empresa que financia la adquisición de los regalos para los niños; unos juguetes que el equipo de trabajadores sociales del hospital escoge para cada uno de ellos teniendo en cuenta su perfil.
Y como también es habitual en la visita, la llegada al centro sanitario fue de todo menos discreta: Melchor, Gaspar y Baltasar llegaron montados en un camión de bomberos y en compañía del alcalde, Javier Lacalle, y del concejal de Cultura, Fernando Gómez.
Sin embargo, los dos populares permanecieron en el vestíbulo para dar todo el protagonismo a los recién llegados de Oriente, con quienes ya habían visitado la residencia que las Hermanitas de los Pobres regentan en la carretera de Poza, en San Cristóbal. Otro clásico del maratoniano 5 de enero.

La llegada de los Reyes es de todo menos discreta: en camión de bomberos y con sirena. Valdivielso
La llegada de los Reyes es de todo menos discreta: en camión de bomberos y con sirena. - Foto: Valdivielso