Un 'bosque' oxigena el hormigón de la pasarela del Crucero

I.L.H.
-

El verde de árboles y naturaleza pintados por Cristian Fernández y Alfonso Gamarra (AC Muralismo) mitiga el gris de la pasarela. La obra, encargada por la Concejalía de Juventud y Demarcación de Carreteras, ha costado 4.500 euros. Queda la cara norte

Un 'bosque' oxigena el hormigón de la pasarela del Crucero - Foto: Patricia González

Los problemas de accesibilidad, movilidad y seguridad que presentaba la pasarela del Crucero obligó a modificar su estructura. La obra nueva, sin embargo, ha dejado al descubierto un enorme bloque de hormigón por encima y a ambos lados de la autovía. Para mitigar el gris del entorno, Demarcación de Carreteras y Subdelegación del Gobierno encargaron a la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento un mural que a la vez sirviera para fomentar la creación artística y el autoempleo de los jóvenes.

El resultado de la primera fase se ha presentado esta mañana. Cristian Fernández y Alfonso Gamarra, de AC Muralismo, se han encargado de 'oxigenar' esta zona con un bosque verde que aligera la densidad del material constructivo: "Ese hormigón puesto al servicio de la creatividad se puede convertir en un elemento ornamental y de convivencia. De ahí la propuesta estética que hicimos. Esto es solo el inicio; ahora queda por completar el lado norte con motivos que integran la pasarela en el paisaje para que sea más habitable", ha manifestado el subdelegado del Gobierno, Pedro de la Fuente.

Josué Temiño, concejal de Juventud, ha anunciado que esta primera parte, que ocupa unos 250 metros cuadrados de superficie, ha costado 4.500 euros, y que ya trabajan en el papeleo necesario para hacer efectiva la otra mitad. "Estamos buscando la financiación pero para este primer trimestre de 2020 trataremos de tenerlo terminado", ha añadido recordando que serán los mismos artistas los que concluyan el proyecto.

Creados con un 80% de spray y el resto pintura plástica, la creatividad de AC Muralismo se ha centrado en la integración del espacio: "Vimos las opciones que había y decidimos salirnos de lo artistico y buscar un elemento paisajístico aprovechando el soporte y la estructura del acceso. Para lo que queda en la parte que da a los adosados en el otro extremo seguiríamos la misma línea; en la zona que da a la carretera estamos pensando en otras ideas. En cualquier caso lo más importante es integrarlo con el espacio", ha afirmado Cristian Fernández.