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Las OPA claman por los costes pero Bruselas no intervendrá

SPC-Agencias
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Las organizaciones agrarias denuncian «la crítica situación que atraviesan las explotaciones» mientras el ministro reclama una «respuesta europea», pero la Comisión argumenta que los mercados «están funcionando bien»

Las OPA claman por los costes pero Bruselas no intervendrá - Foto: OLIVIER HOSLET

Las organizaciones agrarias ASAJA, COAG y UPA se han dirigido al ministro de Agricultura, Luis Planas, para pedir una reunión urgente donde abordar un plan de choque que frene la crítica situación que atraviesan las explotaciones agrarias. La de este año es con diferencia "la campaña más cara de la historia" en lo que a costes de producción se refiere, según estas organizaciones, sin que los agricultores y ganaderos puedan repercutir esas tremendas subidas en el precio final al que venden sus producciones. En las últimas semanas productos básicos en la cesta de la compra como son el pan, la leche, los huevos o el aceite de oliva ya han incrementado sus precios en los lineales de supermercados y grandes superficies y el consumidor pagará más caros estos productos, sin que agricultores y ganaderos vean repercutidas estas subidas en sus cuentas de explotación.

Un ejemplo evidente de lo que está pasando en el sector son los ganaderos de leche, que estos días se manifiestan ante las industrias lácteas porque están al borde del colapso y está en juego su supervivencia inmediata. Producir un litro de leche le cuesta al ganadero 38 céntimos de euro y se le está pagando 34 céntimos (mientras el precio de venta al público son 80 céntimos de media). Con estos datos el resultado es que "cada día cierran en España entre dos y tres explotaciones lácteas" siendo nuestro país deficitario en este producto, por lo que nos vemos obligados a importar más de 700.000 toneladas anuales.

Los piensos para el ganado se han encarecido cerca de un 30% en el último año. Sin embargo, también son más caras las semillas (+20%), los abonos (+48%), el agua (+33%) o los plásticos que se utilizan en los cultivos de invernadero (+46%). Pero sin duda, las subidas más espectaculares son las que afectan al gasóleo que usan todos los productores para mover sus tractores (+73%) y a la energía eléctrica (+270%). Por último, se debe también computar la subida del Salario Mínimo Interprofesional que, en los últimos tres años, ha sido del 29,7%, a lo que hay que sumar la subida de las cotizaciones a la Seguridad Social.

Con esta situación de brutal subida generalizada de los costes de producción y sin que los agricultores y ganaderos vean reflejadas estas alzas en el precio de venta de sus productos, el sector primario se encuentra en una situación seriamente comprometida; y si las explotaciones se ven abocadas al cierre el suministro de alimentos básicos podría no estar garantizado. En este escenario, ASAJA, COAG y UPA consideran urgente que Planas tomen conciencia del grave problema que está sufriendo el eslabón más débil de la cadena alimentaria -agricultores y ganaderos- y se arbitre un plan de choque urgente.

Intento sin éxito.

Tras la demanda de las organizaciones agrarias, el ministro de Agricultura ha reclamado este lunes en Bruselas una «respuesta europea» por parte de la Comisión para hacer frente a los incrementos «muy notables» de los costes de producción del sector agrícola, especialmente en materia de combustibles, energía, materias primas y fertilizantes. En declaraciones a la prensa antes de participar en la reunión de ministros de Agricultura de los Veintisiete, el español ha avanzado que pedirá al Ejecutivo comunitario la activación del artículo 219 de la Organización Común de Mercados (OCM) para que se permita dar apoyos «puntuales» a los productores necesitados. «Estamos ante un fenómeno de naturaleza europea y mundial», ha expresado Planas, quien se ha mostrado especialmente preocupado por dos cuestiones: la situación de los fertilizantes, cuyo precio se ha «más que duplicado», y la alimentación ganadera, tanto por la soja como por los cereales.

«Voy a pedirle a la Comisión Europea que active el artículo de la Organización Común de Mercados en el mismo sentido que hizo en 2015 para permitirnos apoyos puntuales a los productores necesitados por ello», ha señalado, en referencia a la medida prevista en la PAC para actuar ante perturbaciones graves del mercado.

Sin embargo, la Comisión Europea ha rechazado este lunes adoptar medidas excepcionales para ayudar al sector agrícola comunitario a enfrentarse a la situación actual porque, según argumenta Virjinijus Sinkevicius, comisario de Agricultura en funciones, los mercados agrícolas del bloque están «rindiendo bien» aunque con algunas «excepciones» que son «preocupantes» y es necesario «vigilar». Todo esto a pesar de que los países miembros de la Unión Europea sostienen que el enfoque nacional como respuesta «no es suficiente».

 

El artículo 219.

El Reglamento Europeo por el que se crea la Organización Común de Mercados de los Productos Agrarios data de finales de 2013. Su artículo 219 se refiere a las «medidas para evitar perturbaciones del mercado». En él se hace alusión a «la necesidad de tomar medidas inmediatas para abordar o prevenir la perturbación del mercado cuando las amenazas surjan tan rápida e inesperadamente que una actuación inmediata sea necesaria para hacer frente a la situación de manera eficaz y eficiente o cuando se

evite que esas amenazas de perturbación del mercado se materialicen, continúen o den lugar a una perturbación más grave o prolongada». Es decir, se trata de un colchón previsto para salvaguardar a los productores en caso de situaciones límite como la que se está viviendo actualmente y preservar así la capacidad de producción dentro del territorio de la Unión Europea, evitando pasar a depender de importaciones de países terceros con peores requisitos de calidad, sanidad animal o vegetal, bienestar animal u otros conceptos.