Denuncian agresiones a gatos tras prohibir alimentarlos

Adrián del Campo
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Las protectoras declaran que el bando del Ayuntamiento de Aranda les «ha echado a la gente encima» cuando solo cubren la labor municipal de control

Las protectoras afirman que ellas no ensucian, al contrario, limpian los espacios para mejorar la higiene de los gatos. - Foto: DB

El bando emitido por el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Aranda que prohibía dejar comida en la calle y por extensión alimentar a los gatos callejeros no para de generar conflictos. El último es el denunciado por las componentes del grupo de gestión de colonias felinas FeliniSave. Ellas acusan directamente al Consistorio de «demonizar» la figura de los gatos callejeros y «echarles a la gente encima» con el bando emitido. Afirman que desde su emisión se están produciendo incluso ataques a las colonias con comederos llenos de arena, tirados e incluso agresiones a los propios animales, que como detalló en el pleno de ayer una de las protectoras han terminado con dos gatitos muertos. «Hasta han retirado los bebederos de colonias en las que hay cachorros, y en plena ola de calor. Eso es crueldad», afirman.

Las protectoras de FeliniSave ven este aumento de ataques a los felinos como una consecuencia del bando municipal. En el documento se puede leer que «la proliferación de gatos callejeros o abandonados en el municipio viene ocasionando molestias al vecindario además de su riesgo para la salud pública. No se deben depositar residuos de comida en la vía pública ni para alimentar gatos callejeros, ya que ello supone ensuciar las vías públicas y atraer ratas, cucarachas...». En FeliniSave contradicen este texto asegurando que los gatos ayudan precisamente a lo contrario: «Son controladores naturales, donde hay gatos no hay plagas». Y afirman que la presencia de ratas y cucarachas se debe a una ausencia de limpieza municipal.

Las gestoras altruistas de las colonias callejeras no se explican el bando y apuntan que solo se puede deber «al desconocimiento total de las colonias». Además recuerdan que en el Ayuntamiento la ordenanza que regularía el plan de captura, suelta y esterilización (CES) y la figura de los alimentadores oficiales lleva en punto muerto desde hace cuatro meses. Fue entonces cuando en la Concejalía de Medio Ambiente confirmaron que la ordenanza estaba redactada. «Solo falta llevarla a pleno para su aprobación. Si no la han aprobado es por falta de voluntad política, más cuando hoy (por ayer) hay un pleno sin contenido», denuncian en el grupo.

En FeliniSave, en declaraciones anteriores al pleno, exigían que se retirara el bando que amenaza con sanciones de 200 a 750 euros por depositar comida en la calle. Explican que ellas no solo dan de comer a las colonias, sino que les suministran medicamentos, en la propia comida, y aplican el método CES, con 30 gatos esterilizados en lo que va de año. Labor esta, la de control, que, apostillan, es competencia del Ayuntamiento.

Las componentes de FeliniSave también exigen al Consistorio que apruebe la ordenanza que regularía los alimentadores e implantaría el método CES. Plan que demandan con el respaldo más de 6.000 firmas logradas en Change.org, lo que supone un 20% de la población de Aranda. Por su parte, la protectora Huellaranda también emitió anteriormente un comunicado oponiéndose al polémico bando y asegurando que seguirán alimentado a las colonias a pesar de las posibles sanciones. Postura que  comparten en FeliniSave.

La alcaldesa rectifica su bando y declara que nadie será multado

La alcaldesa de Aranda, Raquel González, rectificó ayer el bando que ella misma había firmado días antes y que según casi cualquier interpretación prohibía alimentar a las colonias de gatos callejeros. Lo hizo en el pleno del Ayuntamiento y de forma pública y oral, ahora falta que ese anuncio se transforme en una modificación del bando de forma escrita. La razón es que aunque la regidora afirmó que nadie será multado por dar comida a los felinos si luego retira los restos, la interpretación de la Policía Local podría ser diferente. ¿Cómo van a demostrar los cuidadores de los animales que van a volver a la zona a quitar los residuos de comida?

El primer grupo en mencionar el polémico bando durante el pleno municipal fue IU, que ya impulsó la ordenanza animal paralizada y para la que pidieron su próxima aprobación. A continuación fue Podemos quien destacó la importancia de la norma. Ambas formaciones mostraron su descontento con el retraso en la entrada en vigor de una ordenanza que está lista para ser ratificada.

La tercera voz que avivó el problema de los gatos fue la de una de las componentes de FeliniSave, Seyla, que acudió al pleno para pedir la rectificación del polémico bando y la aplicación del plan CES.

La respuesta del concejal de Medio Ambiente, Carlos Fernández, fue que se estudiará la implantación del método de captura, esterilización y suelta. Por su parte, la alcaldesa aseguró que el bando del conflicto en ningún momento se ha referido a los gatos y solo prohíbe dejar residuos en la vía pública. Sin embargo, la primera frase del citado documento es: «La proliferación de gatos callejeros o abandonados....» para después continuar recogiendo que «no se deben depositar residuos (...), ni para alimentar a los gatos (...)». Lo que provoca una incongruencia entre las palabras de la alcaldesa y lo que se puede leer en el texto oficial.

Otro de los debates del pleno se centró en la falta de contenido de este, ya que carecía de puntos en el orden del día. La alcaldesa señaló que era una sesión ordinaria y por tanto obligatoria, y que además daba la oportunidad de preguntar a la oposición. Algo que aprovechó el PSOE para solicitar claridad respecto al juicio que se celebró este martes entre el Ayuntamiento y Toros Ricor.