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Vox entra en el juego

EFE
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Las Cuentas afrontan desde hoy sus votaciones decisivas en el Congreso con el partido de Abascal como actor inesperado

Santiago Abascal asegura que su grupo votará en contra de todas las secciones del proyecto en el Congreso por coherencia. - Foto: Kiko Huesca

Si la ajustada aritmética parlamentaria ya le complica al Gobierno de Pedro Sánchez sacar adelante algunas leyes, la entrada activa de Vox en algunas votaciones de los Presupuestos de 2022 y la falta de un apoyo asegurado de ERC a las Cuentas descoloca aún más al Ejecutivo en la tramitación de la ley más importante de la legislatura, que arranca hoy en el Congreso para luego pasar al Senado.

La polémica enmienda de JxCAT para crear un fondo COVID de 9.362 millones de euros que ha conseguido colarse en el dictamen de Presupuestos durante su trámite en la Comisión, ha dejado entrever que el proyecto no está tan atado como podría suponer el Ejecutivo y que no solo Vox lo pone en riesgo, sino también algunos socios de investidura como ERC o EH Bildu.

Después de que Vox -en contra de lo que hizo el año pasado- haya decidido participar en las votaciones que sean decisivas y de que ERC no haya sellado su apoyo a todas las propuestas del Gobierno, el dictamen de Presupuestos y más de 4.000 enmiendas que han quedado vivas, llegan a la Cámara bajo la incertidumbre de una votación que previsiblemente será telemática, dada su larga duración.

Los republicanos ya avisaron de que no vetarían las Cuentas y permitirían su trámite en las Cortes a cambio de pactar la cuota de las tres lenguas cooficiales que contemplará la nueva Ley Audiovisual, pero ello no suponía cerrar filas con Sánchez en todas las votaciones. Fuentes de ERC señalan que en ningún momento han pactado la coincidencia de voto con los socialistas y que irán pronunciándose en cada enmienda según su conveniencia.

Caso distinto es el del PNV, que se alineó con el PSOE y con Unidas Podemos en la votación contra la enmienda de JxCAT y evidenció así que es el socio preferente del Gobierno. Aún con todo, los nacionalistas vascos avisan de que quedan reivindicaciones pendientes como las obras del Tren de Alta Velocidad (TAV) y el soterramiento en Bilbao y Vitoria, y confían en que estas iniciativas se introduzcan o bien esta semana en el Pleno o en el trámite del Senado.

Moncloa debe garantizarse que no decae una sección ya que ello provocaría el rechazo a todo el Presupuesto. De momento, dentro del grupo socialista no hay temor ni nerviosismo según han señalado diversas fuentes. Además es previsible que las reclamaciones de ERC y de otros partidos como el PDeCAT (que suma cuatro diputados) o del BNG se incluyan en el proyecto para garantizar su voto. Así lo confirman fuentes de Ferraz y de los partidos aludidos.

Eso sí, en las filas de Sánchez hay cierta inquietud con el movimiento de Vox, ya que los 51 diputados de Abascal podrían ser determinantes en algunas votaciones, lo que aumentará el reto para el Ejecutivo, que deberá conjugar esos votos con el respaldo de los grupos minoritarios. En este sentido, fuentes derechistas aclaran que Vox votará en contra de todas las secciones del proyecto en coherencia, subrayan, con su enmienda a la totalidad.