Magea diseña un gimnasio bioclimático con cúpula geodésica

P.C.P.
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La cooperativa ya tiene la autorización de la Consejería y la licencia de obras, que no ha podido empezar, por lo que no funcionará hasta el curso 2021/22

Magea cuenta con una finca de 3.600 metros cuadrados en la que hay zona de huertos, jardín y un proyecto con gallinas castellanas. - Foto: Valdivielso

Magea Escuela Activa levantará un segundo edificio en el recinto de 3.600 metros cuadrados que ocupa en Los Tomillares (Castrillo del Val), para añadir a sus actuales instalaciones un gimnasio y una sala polivalente. Lo peculiar es que será una construcción bioclimática de madera, en forma de cúpula geodésica, con la que se busca aprovechar el mayor número de horas de luz solar para minimizar el consumo energético y mantener además una actitud más amable respetuosa con el medio natural.

La cooperativa educativa dispone ya del visto bueno de la Consejería de Educación para un proyecto que también cuenta con la licencia de obras del Ayuntamiento de Castrillo del Val. De hecho, las obras iban a comenzar este tercer trimestre pero la pandemia ha truncado estos planes, como tantos otros, de tal modo que aunque se retome pronto la actividad su directora, Ibone Valerdi, descarta con total seguridad que pueda estar operativo para inicial el próximo curso. 

No será, pues, hasta septiembre de 2021 cuando se pueda estrenar esta singular construcción, diseñada por la red colaborativa de profesionales relacionados con la construcción sostenible y el medio ambiente, Ecoproyecta. Se trata de una cúpula geodésica de 10 metros de diámetro a ejes, con un espacio para el gimnasio de 60 metros cuadrados útiles, al que se han incorporado los vestuarios -dos habitaciones accesibles con ducha y lavabo- y un umbral de acceso con forma hexagonal. Para garantizar la iluminación natural se han dispuesto una serie de huecos formando un anillo semicircular, que recorre la cúpula de este a oeste alcanzando la parte más elevada en la orientación sur, explican los redactores del proyecto.

El diseño de la cúpula, que albergará un gimnasio de 60 m2 útiles. El diseño de la cúpula, que albergará un gimnasio de 60 m2 útiles. - Foto: ecoproyecta

Se trata de una construcción que encaja con la filosofía de esta escuela activa y de la cooperativa de trabajo sin ánimo de lucro que la gestiona desde 2017. Una parte de la inversión será sufragada con una subvención para emprendedores en el ámbito rural.

En paralelo, Magea va a acometer el cambio de la caldera de gasoil del edificio actual por otra de biomasa común, que lleve el calor también al nuevo gimnasio, una iniciativa que fue premiada por la Sociedad para el Desarrollo de la Provincia de Burgos (Sodebur) en la categoría de empresas de los proyectos de biomasa más sostenibles de la provincia 2019. Además, han participado también en el programa de diagnóstico energético de este organismo de la Diputación, lo que les han permitido determinar de una manera eficiente cómo realizar la instalación y las canalizaciones.

«Sodebur valoró el impacto social que nuestro centro tenía, ya que nos solo ofrecer servicios educativos a niñas y niños, sino que también es un centro formativo para docentes y familias en pedagogía activa de referencia nacional», explican desde Magea. «Cada mes organizamos como mínimo, una formación de 4 a 6 horas en fin de semana y un seminario educativo de 2 horas, a los cuales asisten personas de diferentes puntos geográficos del norte del país, sobre todo», añaden. La cooperativa cuenta con 3 socias y tienen a una persona empleada.

La ubicación en un ámbito rural para priorizar el contacto con la naturaleza es otro de los alicientes de este proyecto educativo. En la finca, de un total de 3.600 metros cuadrados, existe una zona de huerto, jardín, árboles y ahora han comenzado a desarrollar un nuevo proyecto con gallinas castellanas.