La Concepción ultima la apertura de un hospital geriátrico

Angélica González
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Antiguo convento de las Adoratrices, que sería derribado para erigir el nuevo complejo - Foto: Luis López Araico

El centro de la Cofradía se ubicará en un edificio de nueva construcción en el Paseo del Empecinado. Se prevé que cueste 9 millones y que albergue también un instituto de investigación biomédica

Ya tiene hasta nombre. Si todo va como está previsto, antes de que acabe el año comenzarán las obras de construcción del Hospital Geriátrico Nuestra Señora de la Concepción, que se ubicará en el Paseo del Empecinado y tendrá 110 plazas para pacientes mayores pero también para personas jóvenes, con perfiles crónicos y pluripatológicos, que precisen cuidados de media y larga estancia. La Cofradía de la Concepción -propietaria del inmueble, que albergó durante muchos años a la orden de las Adoratrices, a quien se lo compró en 2012- está ultimando con el grupo Ballesol las condiciones de arrendamiento y gestión de esta infraestructura sociosanitaria y los arquitectos encargados del diseño, un estudio de Madrid y los burgaleses de AJO, ya han contactado con los técnicos del Ayuntamiento y están a la espera de que se sustancie el acuerdo para solicitar las preceptivas licencias.

La institución religiosa calcula que tirar el edificio y levantar uno nuevo costará alrededor de 9 millones de euros. Una parte de este dinero saldrá del montante que tiene en sus arcas procedente de la venta de los solares de Bakimet que obtuvo por la permuta del histórico Hospital de la Concepción de la calle Madrid. La otra, de un préstamo para el que ahora mismo están comparando las condiciones que les ofrecen tres entidades financieras diferentes. El objetivo de la Cofradía es poder hacer frente a las mensualidades con el alquiler que cobre al grupo de servicios sociosanitarios.

El vicepresidente de la Cofradía, Fernando Saiz, explicó que las habitaciones serán todas ellas ‘hospitalarias’ con toma de oxígeno y otras características, y que albergarán no solo a personas que necesiten de cuidados por un tiempo limitado sino a quienes deseen ser residentes permanentes. Sin olvidar su origen y su vocación de servicio a la sociedad, la entidad católica pretende, además, que a partir del quinto año Ballesol le ceda cuatro habitaciones para poder disponer de ellas con el objetivo de atender necesidades sociales que puedan surgir en la ciudad. «De esta manera volveremos a ser lo que fue en su origen el Hospital de la Concepción». Saiz, que insistió en que las conversaciones están ya muy avanzadas, se mostró esperanzado en que este proyecto pueda consolidar la oferta sociosanitaria de la capital «en un lugar de fácil acceso, en el centro» y que los puestos de trabajo que se creen, cuyo número aún no se ha precisado, puedan tener una vertiente social «para que preferentemente sean ocupados con personas que presenten dificultades para conseguir un empleo».

La singularidad del proyecto reside en que anejo a este hospital-residencia se va a construir un instituto de investigación biomédica, que era un objetivo que la Cofradía de la Concepción acariciaba desde hacía muchos años. De hecho, uno de sus mayores deseos ha sido siempre aportar un grano de arena al conocimiento científico y ya lo viene haciendo desde hace cuatro años con un importante apoyo económico a un proyecto del servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de Burgos (HUBU) para desentrañar las incógnitas alrededor de los cánceres de difícil tratamiento, al frente del cual se encuentra el especialista Enrique Lastra.

(Artículo completo en la edición de hoy)