Un hotel de Pancorbo ofrece ayuda a mujeres maltratadas

Ó.C.
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El Molino pone a disposición de víctimas de violencia de género habitaciones para que puedan pasar la cuarentena, a pesar de que cerró sus instalaciones el pasado 14 de marzo

El hotel tiene unas instalaciones amplias donde en estos momentos no hay actividad. - Foto: Ó.C.

La situación generada por el coronavirus ha sacado a la luz problemas sociales aunque también ha mostrado la cara buena, la de ayudar sin pedir nada a cambio. Una de las situaciones que ha evidenciado el confinamiento es la vulnerabilidad de mujeres que sufren violencia de género y que están en sus casas junto a su maltratador sin poder salir a la calle. Por parte de las administraciones se ha puesto en evidencia esta situación pidiendo colaboración para tratar de evitar conflictos de este tipo. Aún así, se siguen generando y por eso ha surgido la necesidad de tener alojamientos temporales para estas mujeres y un hotel de Pancorbo ha respondido, ofreciendo sus habitaciones para las que lo necesiten.

Se trata del hotel El Molino ubicado tras cruzar el desfiladero en dirección Miranda. El establecimiento se encuentra justo al lado del trazado de la N-I. Félix Rodríguez es su responsable y confiesa que hace unos días "recibimos un correo electrónico de la Federación de Hostelería en el que se comunicaba que se estaban buscando viviendas para las mujeres maltratadas". Ante este mensaje Rodríguez pudo quedarse quieto pero no lo hizo. Todo lo contrario y ofreció su hotel para que las mujeres que puedan verse en una situación de maltrato puedan hallar un lugar seguro en el que pasar el estado de alarma alejadas de su maltratador.

El hotel como explica su propietario permanece cerrado desde el 14 de marzo, aunque ante esta necesidad su afirma que "si hay alguna mujer yo le puedo dejar una habitación y que esté aquí tranquilamente". Por el momento no ha tenido una respuesta, aunque el ofrecimiento sigue ahí, por lo que en caso de que se tenga alguna necesidad en los días que quedan por delante de cuarentena, las puertas de El Molino se abrirán de manera altruista.

Rodríguez a pesar de la incertidumbre que tiene en su negocio tiene claro que en medio de esta crisis "o nos ayudamos nosotros o nos podemos olvidar", defiende, mientras añade que por el momento él seguirá tendiendo la mano en la medida en la que pueda en esta crisis generada por el coronavirus.

Como en muchos locales, Rodríguez no esconde la incertidumbre que siente en estos días, con el agravante de que el suyo es un restaurante y hotel de carretera, que  se basa mucho en la gente que está de paso y va de un sitio para otro, justo lo que está limitado. Por eso el futuro no está claro para él, puesto que ve como los gastos se mantienen pero en su caja no entra efectivo. Además critica que las herramientas creadas por el Gobierno central "más que ayudas son préstamos, aunque se les llena la boca hablando de que van a dar un montón de millones". De momento, es de lo que piensa que el cierre de los restaurantes se prolongará durante unos meses. Mientras tanto afirma resignado que "aquí me quedaré con mi mujer y el perro" hasta que la situación transcurra poco a poco hacia la normalidad.