La empresa burgalesa dibuja un negro panorama hasta verano

G. ARCE
-

Una encuesta abierta por la Fundación Caja de Burgos constata el desplome de la facturación y las ventas para los próximos dos meses en el 60% de los participantes

La hostelería es uno de los sectores en peor situación por la crisis. - Foto: Luis López Araico

El 60% de las empresas que están participando en la encuesta abierta por la Fundación Caja de Burgos confirman que la facturación y las ventas en los próximos dos meses caerán hasta un 60%, aunque, entre ellas, hay casi un 30% que prevé pérdidas de entre el 81% y el 100%. La situación crítica que se vive en las últimas semanas lleva a una gran mayoría a plantearse, entre otras salidas, el reforzamiento de la digitalización de sus negocios.

Este es el panorama inicial que muestra este trabajo, que estará abierto durante las dos próximas semanas a la participación de todos los directivos y empresarios de Castilla y León a través del Canal Empresa de la web de la Fundación (www.cajadeburgos.com). 

Sus conclusiones servirán para conocer de cerca la situación y las necesidades de las empresas y reorientar la política de apoyo de la propia Fundación, otras organizaciones empresariales y las Administraciones Públicas de cara a los próximos meses.

Dos fases. Los datos preliminares de esta encuesta delimitan claramente dos periodos: el de los dos próximos meses, cuya visión es "muy negativa" para los participantes; y la perspectiva de los próximos 8 meses, donde las expectativas "mejoran notablemente". 

"Esto no significa que contemplen una rápida reactivación económica", matiza Javier Cuasante, responsable de Dinamismo Empresarial de la Fundación Caja de Burgos, quien adelanta que la encuesta estará vigente hasta el fin del periodo de confinamiento y se volverá a retomar cuando se recupere la normalidad en la actividad económica. "Queremos responder lo más rápidamente posible a las necesidades de las empresas en estos momentos", subraya.

Si el desplome de facturación y ventas es evidente hasta el próximo verano, a 8 meses vista, a finales de 2020, la situación mejora notablemente: tan solo el 3% de los encuestados prevén una reducción de entre un 81% y un 100% y los que consideran que sus ventas caerán menos del 30% pasan del 18% (a dos meses vista) al 39% (a ocho meses vista).

En términos de empleo, más de la mitad de los participantes (el 62%) contemplan una reducción de en torno al 30% de la plantilla, perspectiva que mejoran a 8 meses vista, donde incluso aumenta el porcentaje de empresas que contemplan la creación de empleo directo, según los primeros datos preliminares del sondeo.

Por lo que respecta a la financiación, el 60% de las empresas asegura que tienen cubiertas sus necesidades y el mismo porcentaje se decanta por las fuentes públicas a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) en caso de recurrir a ayuda externa. 

Las demandas a este respecto a los gobiernos y a las administraciones son conocidas: la financiación, la reactivación de la actividad en condiciones seguras, el aplazamiento de cuotas de autónomos y de impuestos directos, la flexibilización en el empleo y la agilización de los trámites burocráticos.

Online. La crisis sanitaria, constatan los datos preliminares de la encuesta, también ha despertado el deseo de reaccionar y rediseñar las estrategias de los negocios para responder a los nuevos retos del mercado. El 47% de las empresas apuesta por la diversificación de la oferta y el 22% ya se plantean abrir un canal online propio para la venta. Se ha constatado que el ámbito digital ha resistidos mejor al confinamiento en los hogares y ofrece fórmulas novedosas para mantener vivos los negocios en las circunstancias más difíciles. 

Crece, en este sentido, la demanda de apoyo externo para reactivar la actividad de la empresa, especialmente en los ámbitos de la digitalización (mencionado por un 56% de los encuestados), el marketing (44%) y la optimización de procesos (28%). 

"Entendemos que hay muchas empresas que quieren entrar en el mundo digital pero necesitan apoyos porque no disponen de conocimientos sobre este universo", señala Cuasante. En este sentido, la Fundación ha redoblado sus esfuerzos para continuar con sus tareas de asesoramiento y acompañamiento de la actividad empresarial a través de internet.