Detienen a una medinesa que con su pareja suma 34 delitos

DB
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F.L.E.C. y T.O.C., localizados el 16 de octubre en Ramales, han sido arrestados de nuevo por la Guardia Civil como sospechosos de otros 21 robos con fuerza en negocios, coches y estafas

Detienen a una medinesa que con su pareja suma 34 delitos

La Guardia Civil de Cantabria dio a conocer ayer la segunda detención en apenas dos meses de la joven medinesa  T.O.C., de 30 años, y su pareja, F.L.E.C., de 29, sobre quienes pesa la posible comisión de 34 delitos, si se suman los 13 que la investigación policial les achacaba cuando se les detuvo el pasado 16 de octubre, y los 21 por los que han sido detenidos ahora. Ella fue localizada en Laredo y él se encontraba en la prisión de Basauri desde el 2 de diciembre cumpliendo condena por otros hechos delictivos. Cuando se le detuvo en octubre pesaban sobre él cinco órdenes judiciales de búsqueda, detención y personación en juzgados de Vizcaya, de donde es oriundo.
El último delito que habían cometido cuando se les detuvo en Ramales de la Victoria el pasado octubre fue un robo en una tienda de telefonía móvil de Medina de Pomar, de donde el joven se llevó dos móviles de alta gama valorados en 1.048 euros. El pago en un supermercado de Medina de Pomar con una tarjeta de crédito robada en Cantabria, el pasado mes de agosto, abrió la primera investigación que llevó a esclarecer numerosos robos en Colindres, Ramales, Castro Urdiales y Limpias y que después se entrelazó con otras abiertas por robos en Burgos, Arceniega y Medina.
Ahora, la Operación denominada SLK, por un Mercedes robado de un concesionario de Vizcaya, ha dado pie a estas nuevas detenciones por delitos de robo con fuerza, hurto, receptación, sustracción de vehículo, usurpación de estado civil, daños, estafa y desobediencia grave a la autoridad. Esta operación arrancó el 13 de octubre, tres días antes de la primera detención. Entonces "un vehículo sospechoso se dio a la fuga" cuando una patrulla de la Guardia Civil le dio el alto en Cantabria y llegó a embestir a una patrulla de la Benemérita. Entonces no se sabía quienes eran sus ocupantes, pero se comprobó que el coche de lujo había sido robado en un concesionario de Vizcaya días antes. El Mercedes apareció en Limpias el 3 de noviembre y el 4 de diciembre se denunciaron ante la Guardia Civil los daños causados en un piso alquilado en Limpias y el impago de facturas de luz y gas.
Durante la inspección de este piso y de su garaje se descubrieron objetos procedentes de diferentes robos. La Guardia Civil afirma que el piso se alquiló a nombre de M.F.J. y que esta persona que reside fuera de Cantabria "facilitó su documentación personal bajo engaño a la joven detenida T.O.C., que la usó para formalizar el contrato de alquiler". El piso resultó ser su centro de operaciones desde julio. En él, la Guardia Civil señala que también se guardaban coches robados por otros delincuentes.
Las fuerzas de seguridad enlazaron el robo del Mercedes de Vizcaya con los inquilinos del piso de Limpias, a quienes se les achaca ahora desde un robo de material informático en un hotel de Liérganes, donde se alojaron utilizando documentación de otra persona, hasta hurtos de herramientas y todo tipo de objetos en furgonetas en Mioño, Ampuero y Colindres. Asimismo, se les achaca el uso de documentación sustraída para realizar compras en distintas localidades, el robo de sillas de montar en Hazas de Cesto o el de un quad en Laredo. Para alguno de estos robos llegaron a envenenar a dos perros que tuvieron que ser atendidos por veterinarios.