Los cambios en el BOE generan más de 4.500 consultas en FAE

G. Arce
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ERTE, permisos retribuidos, actividades esenciales o las ayudas aprobadas por real decreto son los temas protagonistas del aluvión de llamadas a la patronal durante las últimas cinco semanas

El estado de alarma ha traído consigo cambios trascendentes e inmediatos en el funcionamiento de las empresas que han generado gran confusión e incertidumbre. - Foto: Patricia

Más de 120 llamadas cada jornada, sábados, domingos y también festivos. Este es el balance que la patronal burgalesa hace de las últimas cinco semanas de crisis sanitaria. El trabajo de atención y asesoramiento a empresarios asociados (o no) ha sido permanente, aunque ha registrado picos significativos de intensidad después de las comparecencias del presidente del Gobierno anunciando cambios a golpe de decreto ley lo que, en la mayoría de las ocasiones, ha generado gran desconcierto e incertidumbre entre empresarios y trabajadores.

La actividad en la Casa del Empresario y también en los hogares de la plantilla de la patronal (teletrabajando) ha sido «muy intensa» y a destajo. Todos los departamentos, desde la dirección hasta el de comunicación, han estado atendiendo demandas de información y ayuda.

La primera semana fue «una auténtica locura», pues a la duda de si acudir o no al trabajo el lunes 16, si abrir o cerrar las puertas de las empresas, se unieron todos los trámites a contrarreloj de los ERTE, la comprensión de los conceptos de ‘fuerza mayor’ o por ‘causas objetivas’, las comunicaciones con el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) para el pago de las prestaciones por desempleo y las gestiones para los pagos a la Seguridad Social, entre otros

Por si esto fuera poco, explica el responsable del Departamento Jurídico de FAE, Íñigo Llarena, el segundo decreto, el que determinó las actividades esenciales que podían seguir operando y creó la fórmula del permiso retribuido, generó el mayor número de consultas de toda la crisis. «El teléfono suena en función de las medidas adoptadas por el Gobierno. A raíz de las mismas, hemos publicado más de 50 circulares informativas genéricas, a las que hay que sumar otras tantas destinadas a los diferentes sectores productivos. Asimismo, mantenemos permanentemente informadas a las patronales regional (Cecale) y nacional (CEOE)».

«Dadas las circunstancias a las que nos enfrentamos, los reales decretos se han elaborado con mucha premura y abarcan una gran cantidad de materias y actividades. Su redacción es muy escueta y no contempla la realidad y la casuística de todos los sectores afectados. Pese a ello, son de aplicación inmediata», explica Llarena, que añade que él y sus compañeros han pasado los fines de semana desentrañando las medidas de aplicación del próximo lunes. En muchos casos, las verdaderas intenciones del Gobierno han quedado despejadas en las guías prácticas publicadas a posteriori para resolver circunstancias concretas.

La rectificación más sonada fue la de las peluquerías, cuya apertura se contempló en un primer momento y se descartó horas después tras una agria polémica sobre los riesgos sanitarios que conllevaba mantener la actividad de estos establecimientos.

La controversia con la clasificación de ‘actividad esencial’ ha sido también muy alta, pues muchas pequeñas empresas en Burgos forman parte del grupos de proveedores y auxiliares de las industrias consideradas por el BOE como esenciales.

Todos los sectores, sin distinción, han solicitado ayuda en FAE. La mayor parte de las consultas proceden de la industria, los instaladores y todo tipo de servicios. «Estamos muy atentos a la problemática de las residencias de mayores, donde hay necesidades para completar las plantillas; de las agencias de viajes y también de los aserraderos de la provincia».  

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