Los sapiens del Diego de Siloé

B.G.R.
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Alumnos de este instituto regresan a hace 30.000 años para analizar el medio ambiente. Su trabajo ha sido premiado

El profesor Sanz, junto a gran parte del grupo de 24 estudiantes que emprende hoy un viaje cultural financiado por el Ministerio. - Foto: Jesús J. Matí­as

«Vamos a convertir a un grupo de alumnos de cuarto de la ESO en una tribu de sapiens que vivía en el Valle de las Orquídeas hace 30.000 años». Con este atractivo hilo conductor y aprovechando el descubrimiento de los arqueólogos de Atapuerca, 24 alumnos del instituto Diego de Siloé realizaron el curso pasado un proyecto de investigación con el que concurrieron al programa Rutas Artísticas, Científicas y Literarias del Ministerio de Educación. El trabajo fue uno de los 60 seleccionados en su misma categoría en toda España y la recompensa al esfuerzo llegará este domingo con un viaje cultural que llevará a los escolares a lugares «emblemáticos» de Cartagena, Málaga, Granada o Almería.
El objetivo de la convocatoria pasa por emplear en clase una «metodología con la que hablar de sostenibilidad y medio ambiente», explica Daniel Sanz, profesor de Lengua y coordinador de la iniciativa, añadiendo que el valor añadido de la idea planteada radica en que aborden estas dos cuestiones desde esa perspectiva antropológica y siguiendo las investigaciones realizadas en los yacimientos.

La actividad era voluntaria y los que se apuntaron debían escribir una carta de motivación con el rol social que querían desempeñar en ese grupo de homínidos a partir de la información que recabaran al respecto. Jorge Elvira propuso ser un «sabio anciano porque me gusta todo lo relacionado con el conocimiento» o un profesor, si bien fue elegido por su faceta de músico, ya que lleva desde los tres años tocando el violín. Arián Rey, por su parte, quería ser inventor o astrónomo, aunque finalmente pesó más la primera profesión elegida.

Fueron los profesores los que repartieron los papeles valorando, según precisa Sanz, su motivación, la presentación y en último término el expediente académico del curso anterior. «La idea era formar un grupo que fuera capaz de sobrevivir hace 30.000 años, ya que somos herederos genéticamente de aquellos que vivieron en el Valle de las Orquídeas», explica, lamentando que no hayan podido participar todos los alumnos interesados porque el departamento estatal marca un número máximo.

Desde esa mirada de nuestros antepasados, para la que han contado con la colaboración del MEH, tienen que analizar el presente y centrarse en el medio ambiente y la sostenibilidad. Y es aquí donde comienza la segunda parte del proyecto presentado. Será en el viaje cultural que les llevará la semana que viene por distintos puntos de España y en el que recabarán información sobre aspectos relacionados con esas dos cuestiones. Para ello, han tenido que hacer estudios previos de esos destinos y una valoración inicial de los mismos, dividiendo su estudio en campos coincidentes con los cinco elementos: aire, tierra, fuego, agua y éter.

La actividad educativa abarca distintas disciplinas, desde la Lengua y la Literatura a conocimientos matemáticos o de otros idiomas, además de adentrarse en el método científico, ya que deberán realizar hipótesis, trabajo de campo, experimentación, refutación o aportar soluciones a los posibles problemas detectados en su recorrido,  detalla Sanz. Todo ello deberá quedar reflejado en una memoria que expondrán en diciembre.

Es esta segunda fase la que más ilusión despierta en el alumnado. Para Javier será su primera visita a algunos destinos y Arián sueña con  poder visitar el Parque de las Ciencias de Granada y la Alhambra.



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