Las 4 piscinas climatizadas, a 18º y con un mínimo de cloro

C.M.
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El Servicio de Deportes considera que el arranque será más fácil y menos costoso que si se apagan todas la instalaciones

Imagen de archivo de la piscina cubierta del complejo de El Plantío. - Foto: Patricia

La red de instalaciones deportivas municipales permanecen cerradas desde que se decretara el estado de alarma pero en el caso de las piscinas climatizadas se ha optado por seguir calentando el agua a 18 grados, dado que los técnicos estiman que ello generará menos gasto cuando se pongan de nuevo en funcionamiento que si hay que calentarlo desde 11. 

También se está echando cloro por parte del personal de servicio que permanece de guardia aunque en dosis más pequeñas que las habituales debido a que de lo contrario el agua se podría verde. «Los técnicos consideran que la calefacción y el cloro se debe mantener bajo mínimos para que luego sea más fácil el arranque, especialmente en el caso del cloro porque afectaría al agua y habría que vaciar las piscinas para volverlas a llenar con el gasto que supondría», señaló el concejal de Deportes, Leví Moreno. 

La ciudad cuenta con cuatro complejos de piscinas climatizadas: El Plantío, El Silo, San Amaro y la ubicada en el centro cívico de San Agustín. Por el momento, no hay una fecha para su reapertura no las condiciones en las que se hará. Tampoco volverán los cursos de natación suspendidos durante la alarma y se devolverá la parte proporcional del dinero abonado. Mientras se establece una prórroga automática en el abono deportivo anual para todos los abonados y en el momento de tener que renovarlo se aplazará de manera gratuita por el mismo tiempo que dure la suspensión del servicio.

Paralelamente, se ha empezado a pensar en las piscinas de verano, que dependerán de la evolución de la pandemia y de las directrices que en este sentido den los gobiernos central y autonómico. Cada año se abren a mediados de junio y se cierran la primera semana de septiembre. El escenario que nadie quiere es que no puedan abrir, máxime cuando para muchas familias será la única manera de darse un chapuzón al no poder irse de vacaciones, pero lo que se dan por sentado en el caso contrario es que durante esta temporada de verano se tendrá que limitar el aforo. Los tiempos en los que no había un hueco para colocar la toalla se han terminado.

Centros cívicos. Por lo que se refiere a la red de cívicos, no se sabe cómo se devolverá el dinero que se ha pagado por las actividades o si se ampliará para próximas convocatorias. La concejala de Servicios Sociales, Sonia Rodríguez, subraya la complejidad de tomar una decisión. «Es un precio público que se paga por un servicio prestado y eso no se ha hecho, de modo que se compensará de una u otra manera», señaló.

Las actividades del segundo cuatrimestre se desarrollan de febrero a mayo, pero ya se trabaja en el escenario de que no se volverá a los cívicos el próximo mes. «No creo que se retomen porque es imposible guardar las distancias», añadió, al tiempo que indicó que se ha empezado a diseñar la programación de verano.