Las academias dan formación online para amortiguar el parón

J.M.
-

La patronal del sector ve buena predisposición de las administraciones para desarrollar a través de internet los cursos subvencionados y algunos centros especializados en oposiciones recurren ya a clases virtuales

Las clases presenciales de tiempos anteriores a la crisis sanitaria están prohibidas. - Foto: Valdivielso

Aunque no se puede decir que la situación generada por la crisis sanitaria del coronavirus no les haya afectado, porque el revés ha sido duro y los trabajadores afectados seguramente se cuenten por centenares, el sector que aglutina a las academias de formación sí reconoce un cierto alivio tras el desconcierto inicial. La presidenta de la Confederación Española de Empresas de Formación (CECAP), Mabel de Lorenzo, asegura que tanto en el Gobierno central como en el autonómico han encontrado una «buena predisposición» para que no se pierdan los cursos subvencionados (tanto para trabajadores como para desempleados) y todo apunta a que los alumnos podrán recibir toda la formación online.

Incluida la que permite conceder certificados de profesionalidad, para los que antes era necesaria la presencia física en el aula y ahora se confía en que las clases se puedan dar de manera virtual y en tiempo real.

De Lorenzo sí reconoce su preocupación por aquellos alumnos que no dispongan de internet en casa o de los medios tecnológicos y defiende que para estos casos habrá que buscar soluciones.

En el caso de las academias especializadas en preparar oposiciones, el presidente de la Academia Nueva Castilla, Agapito Gómez, relata que al principio las noticias no fueron buenas ya que, aunque lo considera «un error», los alumnos de algunos grupos que estaban a punto de terminar su formación se dieron de baja. Pero afortunadamente el resto no lo hicieron, nadie más ha abandonado, y no han estado ningún día sin dar clases ya que inmediatamente pusieron en marcha la teleformación. Ya habían hecho alguna «prueba piloto» ante la posibilidad de abrirse a un nuevo mercado y ahora las clases interactivas les mantienen vivos y optimistas. Han conservado la mitad de la clientela y confían en crecer ya que intuyen que buena parte de las convocatorias públicas de empleo se traducirán en exámenes el año que viene.

Asegura que aquellos centros que no se adapten a la formación online seguramente se verán «obligados a cerrar». Si bien es cierto que han reducido de manera drástica la plantilla, Gómez ve a partir de ahora una posibilidad de reinventarse.