El cordero lechal de Burgos se paga por debajo de la media

Adrián del Campo
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Oveja y lechal de la raza churra criados en las explotaciones ganaderas de la familia Vidal en Oquillas. - Foto: DB

Los ganaderos de la provincia reciben en torno a 4,16 euros por kilo en origen, mientras en el conjunto del país el precio está por encima de los 5,5 euros y en los supermercados se vende más allá de los diez euros

El cordero lechal, en concreto la variedad churra, es uno de los productos estrella de la comarca de la Ribera del Duero, sin embargo, este hecho no repercute en los ganaderos como cabría imaginar. El cordero lechal de la provincia de Burgos se paga en origen (al salir de la granja) por debajo de la media nacional del ovino. Según el observatorio de precios de la Junta de Castilla y León, y tomando como referencia los datos de un mes intermedio como mayo, en los últimos cuatro años el kilo de este animal se ha vendido a una media de 4,16 euros. En el mismo periodo de tiempo pero en el conjunto del país y según el observatorio de precios del Ministerio de Agricultura, los criadores han recibido una media de 5,6 euros por kilo y en la variedad de cordero pascual (menos valorada que el lechal al ser más mayor el animal).

En la organización agraria Unión de Uniones llevan tiempo denunciando los bajos precios a los que tienen que vender sus productos los ganaderos y agricultores. «Salvo alguna pequeña época son precios de ruina que en muchas ocasiones no dan ni para cubrir costos. Menos mal que a fuerza de horas y de sacrificio se puede sujetar», declara el coordinador estatal de la Unión de Uniones, José Manuel de las Heras. Pero su principal crítica se centra en la cadena de valor, ese engranaje que funciona desde que un animal sale de la granja hasta que su carne llega a comercializarse en supermercados o carnicerías. Según el Ministerio de Agricultura, en origen un kilo de ovino se paga a 5,6 euros de media, mientras que en destino (en los comercios) la cuantía asciende hasta los 10,8 euros de media.

José Manuel de las Heras reprocha los desniveles en el reparto que genera la cadena de valor, que hacen que, como recogen los datos ministeriales, los precios se lleguen casi a doblar al final del proceso de comercialización. «Pedimos que eso se regule. En la cadena de valor todo el mundo tiene que ganar, incluido el sector primario que es lo que ahora mismo no está ocurriendo. No tiene ningún sentido. Solamente controlando los márgenes al final todo el mundo ganará, muchas veces es cosa de céntimos para que la rentabilidad de la explotación sea una u otra. Y ahora mismo no hay ninguna regulación y para ello nada mejor que controlar quién está abusando», asevera el coordinador estatal de Unión de Uniones.

Las críticas de la organización agraria se han incrementado en la última semana después de que la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC) dijera que la nueva norma para crear las organizaciones de productores puede generar una competencia desleal. «Si no fuera tan vergonzoso me parecería cómico que alguien como la CNMC diga esto cuando ellos saben de sobra quiénes están en el mercado de la gran distribución, que fundamentalmente está en dos manos aunque ellos digan que de cinco o seis. Una organización de productores trata de concentrar la oferta para así poder defenderse mejor, pero la experiencia nos ha dicho que por mucho que se concentre la oferta, no va a hacer daño, ni mucho menos», declara José Manuel de las Heras.

Si el cordero lechal de Burgos se paga por debajo de la media del ovino en el conjunto del país, el típico producto ribereño sale mejor parado de la comparación con el resto de la Comunidad. El lechazo de la provincia burgalesa se paga por encima de lo que percibe un ganadero en la autonomía por el mismo producto. Según el observatorio de precios de la Junta, un cordero lechal en Castilla y León se paga en origen a 3,77 euros el kilo (media de los últimos cuatro años en un mes como mayo), mientras que en Burgos la cifra asciende hasta los 4,16 euros. Por su parte, los corderos recental y pascual tienen unos precios más bajos, de hasta 80 céntimos menos por kilo dada la mayor edad del animal, en toda la Comunidad.

Los precios del ovino varían mucho en toda Castilla y León, con incrementos del 14% seguidos de descensos del 4%. Todo depende, como explica José Manuel De las Heras, de la oferta y de la demanda que haya en cada momento. Así, los precios más altos se registran en Navidad, cuando el coste del kilo de lechazo burgalés alcanza los 5,6 euros. Aun así, sigue estando por debajo de la medias nacionales del ovino, que incluso refiriéndose al cordero pascual, el kilo de animal llega a situarse en los 6,31 euros.