Las fuertes rachas de viento dañan el patrimonio ribereño

I.M.L.
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El Parque de Bomberos de Aranda redobló su plantilla para poder atender las más de 20 salidas para evitar daños mayores por la ciudad.

Estado en el que quedó el frontón de Moradillo de Roa. - Foto: DB

Las fuertes rachas de viento que se registraban a lo largo de todo el día en la comarca ribereña dejaban una larga lista de destrozos en los más diversos puntos. Algunos de los más llamativos son los daños causado en el frontón de Moradillo de Roa, donde se desplomaba una pared entera, o árboles arrancados de cuajo en localidades como Zazuar o Caleruega, en esta última causando daños a un vehículo aparcado junto al ejemplar arrancado. Además, en Roa de Duero, donde sus bomberos hacían 7 salidas, la cubeirta de la torre de la iglesia se desprendía, cayendo parte al suelo sin causar daños personales.

En Aranda, el Parque de Bomberos tuvo que redoblar sus efectivos para poder hacer frente a todas las llamadas que se recibieron a lo largo de la jornada. Hasta tres dotaciones estuvieron trabajando de manera coordinada y, al cierre de esta edición, ya habían realizado más de una veintena de salidas. Una de las más llamativas fue la efectuada a las instalaciones de la residencia de mayores Ciudad del Bienestar, donde el viento arrancaba los canalones metálicos, llegándose a desprender algunos del alero del tejado y cayendo al patio. Ante la envergadura de esta estructura y la posibilidad de que siguiesen cayendo trozos al suelo, lo único que se pudo hacer fue cerrar las instalaciones, impidiendo el paso a cualquier visitante para evitar daños personales, a la espera de que el viento amainase para retirar todo lo afectado. A eso sumaron hasta siete árboles caídos, cornisas afectadas, alguna teja, alumbrado público e, incluso, una de las pancartas de la San Silvestre. Hasta las 8 horas de la mañana de hoy no estaba previsto que amainase el viento, por lo que durante la noche siguió la alerta.