El cruce de la A-11: 9 accidentes, 15 heridos y 2 fallecidos

Adrián del Campo
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El punto situado entre Fresnillo y Vadocondes es el de mayor riesgo de la provincia. Vecinos y ayuntamientos piden el final de la autovía como solución

Imagen del accidente sufrido en octubre de 2015 y que dejó herido de gravedad e un joven de 19 años. - Foto: DB

El cruce de la A-11 con la N-122, entre Fresnillo de las Dueñas y Vadocondes, es el punto más crítico de las carreteras de la provincia. Así lo indica el informe EuroRAP de tramos de riesgo y el historial de accidentes del propio punto negro. Desde su creación en 2015, la intersección de la futura autovía con la nacional acumula nueve accidentes, 15 heridos, tres de ellos hospitalizados, y dos fallecidos. Es decir, el cruce provoca más de dos siniestros y tres heridos al año. Según los datos facilitados por la DGT, a través de la subdelegación del Gobierno, en 2016 hubo un accidente, en 2107, dos, en 2018, uno, y en lo que va de 2019, dos. A estos datos hay que sumar los tres siniestros del primer año de funcionamiento del cruce, 2015, cuando según la hemeroteca de Diario de Burgos se sufrieron tres siniestros.

El informe EuroRAP elaborado por el Real Automóvil Club de España (RACE) sitúa el tramo entre La Vid y Fresnillo, donde se encuentra intersección de la A-11, como el de mayor índice de riesgo medio de la provincia en los años 2015, 2016 y 2017. Así, en los dos primeros el valor definido como el número de accidentes por cada 1.000 millones de vehículo/kilómetro superó el 96% y en 2017 bajó hasta el 81,5%.

Reivindicaciones locales. La alta siniestralidad de la intersección entre la A-11 y la N-122 llama la atención, pero quienes realmente asumen el riego son los que tienen que circular por dicho tramo diariamente. Los vecinos de Vadocondes y Fresnillo son algunos de los que padecen la peligrosidad. En ambos pueblos coinciden en una demanda conjunta y que se comparte en toda la Ribera y otros puntos de la Comunidad: la finalización de la A-11. Ven en la construcción de la autovía la solución a los accidentes que acumula el actual cruce. "Que siga la autovía y sino que hubiesen hecho una rotonda como han hecho en Castrillo", sentencia Manuel, vecino de Vadocondes. "Hasta que no se haga la autovía, ese cruce no tiene remedio", advierte Rubén, residente en Fresnillo.

El alcalde de Fresnillo de las Dueñas, Gustavo García, refuerza las reivindicaciones de sus vecinos y declara que "la solución definitiva sería seguir con la autovía", porque como recuerda el regidor, el cruce era una medida "transitoria". Sin embargo, la conclusión es algo que ven muy lejano. Por eso, en el Ayuntamiento proponen soluciones más inmediatas. La colocación de un radar que haga pisar menos el acelerador es una de ellas. El control de velocidad recientemente colocado entre Fresnillo y Vadocondes no satisface al alcalde. Gustavo García considera que debería estar "más cerca del cruce". "Ya hay señales, pero un radar es más efectivo", añade antes de adelantar que van a enviar una carta a Tráfico para pedir formalmente que el control de velocidad se acerque a la intersección y se aumente la señalización.

Repaso a los accidentes.

El primer año de existencia del cruce de la A-11 fue el de mayor siniestralidad, tras tres accidentes el propio Consistorio de Fresnillo envió una carta a las autoridades correspondientes, pidiendo un aumento de la señalización. Así se consiguió la instalación de bandas y otros elementos que sin embargo no acabaron con los incidentes. En marzo de 2016, el conflictivo cruce se cobró a su primera víctima mortal. La fallecida fue una mujer de 58 años que chocó contra un camión de pellet al tratar de incorporarse a la A-11 desde la Nacional.

El segundo accidente mortal del punto negro fue más reciente, en julio de 2018 un hombre de 59 años  perdía la vida al ser arrollado por un camión cuando salía del stop. Este mismo mes, la intersección generaba una nueva colisión que acabó con cinco heridos. Por ello, el cruce de la A-11 es un tema recurrente de conversación tanto en Fresnillo como en Vadocondes. A falta de una solución, el consejo que se repite es extremar las precauciones porque "dos segundos más no van a ninguna parte".