Villarcayo presenta un ERTE para10 empleados de Deportes

A.C.
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Se trata de personal que no puede desempeñar su labor debido al cierre obligado de las instalaciones deportivas y que supone un desembolso de 14.320 euros mensuales a las arcas del Ayuntamiento

Villarcayo presenta un ERTE para10 empleados de Deportes

El Ayuntamiento de Villarcayo ha presemtado  ante la autoridad laboral un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) por causa de fuerza mayor para los 10 trabajadores municipales del complejo polideportivo, quienes llevan sin poder desempeñar sus labores desde el pasado 14 de marzo debido a las restricciones que ha impuesto el estado de alarma. De este modo, es muy posible que se haya convertido en el primer Ayuntamiento de la provincia en acudir a una herramienta que "la ley no regula para las administraciones públicas, pero tampoco prohibe expresamente",  como explica el alcalde, Adrián Serna.
El ERTE solicitado por el tiempo que dure la obligación de mantener cerradas las instalaciones deportivas públicas afecta a diez trabajadores laborales, el gerente del polideportivo, dos taquilleros y responsables de mantenimiento y siete monitores deportivos. Todos ellos atienden el gimnasio y la importante oferta deportiva que ofrece el Consistorio a los 400 socios del complejo, los 220 alumnos de la Escuela Deportiva y los 130 cursillistas de la campaña de salud.
En estos momentos, ninguno de estos usuarios está abonando sus cuotas y a los que las hayan pagado se les devolverá la parte proporcional al tiempo de cierre. Por el contrario, el Ayuntamiento está desembolsando 14.320 euros mensuales por los salarios brutos de los 10 trabajadores y sus cuotas a la Seguridad Social. Ateniéndose a los datos de 2019, el equipo de gobierno ha calculado que el Ayuntamiento está dejando de ingresar 15.751 euros. Así pues, el pago de las nóminas va a generar "un déficit presupuestario en el servicio deportivo grave e irreparable", a juicio de los responsables municipales. El cálculo de los ingresos que se van a dejar de percibir se ha realizado en proporción a los obtenidos en 2019, cuando los socios abonados ingresaron en las arcas municipales 69.221 euros, a lo que se sumaron 5.165 euros por entradas al gimnasio, 79.199 por cursos y 8.750 por las pistas de pádel, además de 462 por alquileres. 
Ante estos datos, Serna insiste en que "la decisión la hemos tomado por responsabilidad presupuestaria, dado que tenemos la certeza de que debemos de buscar la viabilidad económica y la estabilidad presupuestaria para el Ayuntamiento, aún siendo una Administración pública". Además, el regidor añade que el dinero que el Consistorio podría ahorrar, si el ERTE acaba siendo aceptado, "se podrá redirigir del capítulo de Personal a las ayudas a familias, empresas y autónomos que vamos a aprobar en el primer pleno, una vez podamos celebrarlo telemáticamente".
futuro incierto. En las cinco semanas que han pasado desde que se cerró el complejo, en el que además de la cancha deportiva hay un completo gimnasio atendido por profesionales y numerosas salas de actividades deportivas, sus trabajadores han disfrutado de vacaciones y permisos, pero "actualmente se encuentran agotadas todas las posibilidades legales", según explica la memoria complementaria al ERTE presentado. Además, "es previsible que el cierre de las instalaciones deportivas se mantenga, pues conforme a las indicaciones del Gobierno serán de las últimas actividades en las que se admita la apertura al público", continúa explicando la petición municipal.
En caso de que la autoridad laboral acepte el ERTE, será el gobierno central el que abone la Seguridad Social de los trabajadores y el 70% de sus salarios, que será lo que ingresen mientras no puedan regresar a su actividad laboral. De ser rechazado, el alcalde villarcayés avanza que seguirá buscando fórmulas para garantizar al estabilidad presupuestaria.