Una villarcayesa investigará minerales de Marte para la NASA

A.C.
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Jennifer Huidobro, un ejemplo de superación a sus 23 años, forma parte de la misión Mars2020 que en julio lanzará desde Cabo Cañaveral el rover Perseverance, el robot todoterreno que jubilará al Curiosity

Una villarcayesa investigará minerales de Marte para la NASA

El curriculum de Jennifer Huidobro deslumbra. Pero esta joven científica de solo 23 años, que dentro de cuatro años será doctora internacional en biogeoquímica, si destaca por algo es por la humildad con la que relata sus logros. Forma parte del grupo de investigación IBeA de la Universidad del País Vasco que va a participar en la misión internacional Mars2020 de la NASA y, si el COVID-19 no se lo impide, en julio viajará a Florida para ver el lanzamiento desde Cabo Cañaveral del rover Perserverance con destino a Marte, el robot todoterreno que jubilará al famoso Curiosity. Su trabajo y el de sus compañeros de equipo, dirigidos por el prestigioso catedrático Julen Madariaga y la doctora Julene Aramendia, consistirá en analizar los minerales del planeta rojo y fases orgánicas, como el agua.
El Perseverance llevará integrados multitud de instrumentos. El que facilitará datos al equipo de la biogeoquímica villarcayesa es un espectrofotómetro Raman, que apuntando con un láser a un objetivo e interpretando el espectro recogido, permitirá a los científicos saber de qué fase molecular se trata. En febrero, Huidobro, posiblemente la científica más joven de la Mars2020, estuvo entrenando en Touluse con el grupo internacional que interpretará los datos que el Perseverance comenzará a enviar a partir de febrero de 2021, su fecha prevista de llegada a Marte.
Pero eso no es todo, porque las investigaciones sobre la Luna, que ya ha realizado durante su carrera de Química y el Máster en Gestión de Paisaje, siempre en la UPV, le han valido para optar a participar en el diseño de la misión Artemis, también de la NASA, que enviará a la primera mujer astronauta a la Luna en 2024. Este verano iba a ir a Houston para trabajar en este campo con el equipo de científicos de la misión, pero la crisis sanitaria mundial ha obligado a suspender el trabajo en común hasta 2021. Antes de llegar aquí, sus investigaciones llegaron a congresos, como el mejor de Europa sobre temática espacial, el European Planetary Science Congress, donde en 2018 publicó su trabajo fin de grado sobre el meteorito lunar NWA11273.
Jennifer Huidobro, quien sabe lo que es trabajar duro en todos los sentidos, pasando los veranos tras el mostrador del negocio familiar de fruta o echando una mano en los frutales que crecen en el Valle de Caderechas, se convirtió hace apenas tres meses en una de las tres becadas por el Gobierno Vasco en su campo. Gracias a ello podrá contar con un sueldo de supervivencia durante los cuatro años en que realizará el doctorado en la UPV y una tesis en la que dejará un poco apartados los estudios sobre la Luna de sus brillantes comienzos para centrase en el planeta vecino, Marte. "Hay que aprovechar la oportunidad de estar dentro de la Misión Mars2020", señala Huidobro, quien recuerda como el día que supo que le habían concedido su beca de investigación para cuatro años llamó a sus padres y "nos echamos los tres a llorar de la ilusión". Sin duda, estaban dispuestos a costearle todos los gastos durante ese tiempo, pero a esta joven le pesaba mucho la responsabilidad de ‘hipotecar’ a sus padres cuatro años más. Huidobro aprovecha para recordar que quienes viven en el medio rural tienen siempre que hacer un esfuerzo económico doble para formarse. 
Esta joven promesa iba para médico y, de hecho, estudió Bachillerato por la rama sanitaria, pero en segundo descubrió como le fascinaba pasar "horas" resolviendo problemas de química y decidió cambiar el rumbo. Durante la carrera llegaron las matrículas de honor y destacó hasta el punto de que cuando cursaba tercero, el catedrático Julen Madariaga la invitó a su despacho y le habló de su prometedor futuro como científica, si entraba en el grupo IBeA. "Salí de allí asustada, solo tenía 19 años, era una niña", admite, "pero todo lo que me dijo se está cumpliendo".