Quintanaélez vela por la seguridad y mejora el centro social

S.F.L.
-

La sede de la asociación Santa Eulalia fue inutilizable el último año por las humedades que presentaba. En agosto reabrirá sus puertas

Los vecinos que residen en las inmediaciones de este tramo de la vía corren el riesgo de tener un accidente por los baches. - Foto: S.F.L.

El equipo de gobierno de Quintanaélez apuesta por mejorar las infraestructuras de la localidad y trabaja para garantizar la seguridad de todos sus vecinos, la gran mayoría de edades avanzadas. Así, la alcaldesa del municipio burebano, Ana Victoria González, atendiendo las peticiones de los ciudadanos, optó por adecentar el centro social de la localidad, el único local de reunión con el que cuentan y rehabilitar un tramo de la orilla de algo más de 50 metros de la carretera que atraviesa el pueblo.
La asociación cultural Santa Eulalia, a la que pertenecen más de un centenar de miembros, volverá a ocupar el espacio a principios o mediados de agosto. «Aunque este año no celebraremos las fiestas en verano tendremos la oportunidad de tomarnos algo o juntarnos para hacer alguna comida en un lugar totalmente renovado», manifiesta la regidora. Las obras de rehabilitación, que llevan algo de retraso como consecuencia de la crisis de coronavirus, están financiadas en un 66% por la Asociación para el Desarrollo Comarcal Bureba (Adeco Bureba) y gracias a la subvención aportada por la entidad, se han podido eliminar todas las humedades, renovar el suelo e instalar una calefacción de pellet para que el centro pueda utilizarse tanto en época estival como en el crudo invierno.
«Últimamente corría el agua por las paredes por la cantidad de humedad que había y la estancia en el edificio no era agradable», declara la política. Nunca antes el municipio había recibido una ayuda de alguna administración para ejecutar reformas en el edificio pese a que las han solicitado en más de una ocasión, y todas las modificaciones que se han ido realizando al cabo de los años han sido posible gracias a la ayuda de los miembros de la asociación y del Consistorio. Asimismo, el equipo de gobierno ha contratado a un técnico para que redacte un proyecto que incluya la sustitución de todas las ventanas del edificio consistorial, en el que además del centro social se ubica la consulta médica y un pequeño almacén municipal.
Aunque la despoblación ha golpeado fuerte -al igual que en todos los pueblos- durante todo el año se mantienen seis casas abiertas. «Estas personas tienen derecho a que tanto las calles como los pocos servicios que ofrecemos permanezcan en un estado óptimo», afirma González. Así, la cuneta de un tramo de la carretera N-232 se reparará durante las próximas semanas después de años de necesidad. Pretenden adecentarla por fases pero este año se dará prioridad a la zona que da a la entrada de los domicilios de tres vecinos. Ramón Rodríguez es uno de los afectados. Asegura que cada vez que llueve el agua se les mete en casa y que los baches que presenta la calzada son peligrosos. «En la casa de al lado vive un matrimonio que tienen problemas de movilidad. Nunca ha pasado una desgracia gracias a Dios», reconoce el vecino.
templo religioso. Parece que la suerte ha estado de su parte y Quintanaélez podrá ver como parte de la iglesia de Santa Eulalia prospera. El invierno pasado fue uno de los templos de la provincia que recibió una subvención del ‘Convenio de las Goteras’, que tanto la Diputación como el Arzobispado colabora. La estructura de madera y los faldones de las cubiertas de la sacristía y la pila bautismal se sustituirá, al igual que algunas tejas. Igualmente, parte del muro de ladrillo se consolidará.
El murete pequeño que circunda el templo también será reparado con una ayuda que la Junta de Castilla y León ha otorgado al municipio para evitar que acabe por caerse. 

SOS: LAS CASAS SE VIENEN ABAJO

Uno de los principales problemas a los que se enfrenta el Ayuntamiento de Quintanaélez se trata de la imposibilidad de finalizar los expedientes de casas en ruina que hay abiertos porque los propietarios, o bien se desentienden del asunto, o bien son inlocalizables.  
Actualmente, el municipio cuenta con cuatro viviendas en esta situación y el Ayuntamiento se ha visto obligado a cercar la zona  contigua para evitar que los ciudadanos se acerquen porque su seguridad corre peligro.
Fuentes municipales solicitan ayuda en la tramitación de los documentos correspondientes a la Diputación. «Si destinamos el poco presupuesto con el que disponemos a derribar las casas viejas no podemos invertir en la mejora del pueblo», asegura la alcaldesa, Ana Victoria González.