Los sacerdotes donan 50.000 euros de su sueldo para Cáritas

B.D.
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En la iniciativa han participado los 200 curas que hay en activo en la diócesis y tienen intención de repetir este gesto en los próximos meses para ayudar a los más vulnerables

Los sacerdotes donan 50.000 euros de su sueldo para Cáritas - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Generosidad y compromiso en tiempos de crisis. Los 200 sacerdotes que hay en activo en la diócesis de Burgos han ido más allá de las palabras y con hechos han querido demostrar que su papel en esta situación también es estar al lado de las personas más vulnerables. Por ello, han donado parte de su salario de este mes a Cáritas para que la entidad destine ese dinero a sus programas de atención a necesitados y familias con pocos recursos.
El vicario episcopal para el Clero, Jesús Castilla, asegura que hasta la fecha han recaudado casi 50.000 euros y la intención es mantener esta campaña durante los próximos meses porque «los efectos de esta crisis sanitaria se van a ver a medio y largo plazo».
La iniciativa fue impulsada por varios sacerdotes y ha sido respaldada por la práctica totalidad de ellos. Se convierte así en una colecta «conjunta, libre, voluntaria y anónima» del clero diocesano para estar más cerca de los que en esta pandemia «se van a quedar en las cunetas sociales y económicas». La diócesis ha establecido dos cauces de participación: online a través de una cuenta bancaria o presencial a través del propio vicario, en el caso de los sacerdotes de más edad que no dominan las tecnologías. En palabras de Jesús Castilla, las donaciones son «una expresión de entrega y cercanía a los más necesitados», una muestra de «estar al lado de quienes sufren tanto dolor». El sueldo de un sacerdote está en torno a los mil euros.
Sobre los proyectos o programas a los que Cáritas destinará estos recursos, Castilla apunta que desconoce la finalidad concreta pero señala que serán para quienes más lo necesitan: «Confiamos en su gestión y sabemos que será para las personas más vulnerables». El objetivo es que esta entidad pueda implementar sus ayudas en las próximas semanas, cuando los problemas económicos empiecen a agudizar la situación de las familias. Un «grano de arena más», dicen.
Jesús Castilla es también el director de la Casa Sacerdotal, donde residen 98 sacerdotes, sin que hasta el momento hayan registrado contagios por coronavirus. El vicario episcopal reconoce que en las conversaciones con familiares y amigos detecta ya cierto cansancio por la situación de confinamiento, así como miedo y desánimo, si bien agrega que el aislamiento nos está descubriendo una nueva sociedad. «Se está realizando una profunda reflexión a nivel social y están aflorando gestos de solidaridad que no habíamos visto», asegura. Desde la diócesis también subrayan que dentro de la Iglesia han surgido experiencias e iniciativas pastorales para acercarse a los fieles.