Es hora de correr por las enfermedades raras

G.G.U.
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Un alumno de Saldaña consigue implicar a todo el centro y organizar una marcha que capta fondos para investigar. Mañana, en el Castillo

Jorge Esguevillas Martín, el niño que posa en primer plano en la foto, tenía clara su respuesta cuando la tutora de clase les preguntó que qué creían que podían hacer ellos para mejorar el mundo. «Pensé en un proyecto para ayudar a las personas con enfermedades raras», explica el pequeño, de 10 años, subrayando que «no me lo he inventado yo, lo hacíamos en mi colegio de Francia, pero pensé que también podía ayudar a recaudar fondos aquí».

La idea no solo gustó, sino que fue creciendo al punto de implicar a toda la clase y luego al centro educativo al completo, donde hay seis escolares con patologías incluidas entre las raras por afectar a menos de 5 personas por cada 10.000 habitantes. Y, así, lo que era una idea de un niño de 5º de Primaria se ha convertido en una actividad popular y solidaria, que se celebrará mañana en la campa del Castillo (12.00 horas). «Cuantos más vayamos, mucho mejor», remacha.

Jorge cuenta que vivió cinco años en Alsacia y que en su colegio todos los años se organizaba una carrera solidaria en el patio: por cada vuelta que completaba el participante, sus patrocinadores aportaban una cantidad. «Así que cuanto más corrías, más aportabas», comenta el niño, junto a sus colaboradores más próximos: Ane Jaureguibeitia García de Cortázar, Álvar Ortega Barbero, Rocío Abajo Martínez y Noa Arroyo Briones.

Jorge Esguevillas (en primer plano) con sus compañeros de clase, todos volcados con este proyecto solidario. Jorge Esguevillas (en primer plano) con sus compañeros de clase, todos volcados con este proyecto solidario. - Foto: Jesús J. Matí­as

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