«He sido el rector más reivindicativo»

B.G.R.
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«Parece evidente que las dimisiones son por estar en año electoral;no espero más renuncias», segura en el rector de la UBU, Manuel Pérez Mateos

«He sido el rector más reivindicativo» - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Dos dimisiones en menos de una semana han puesto a la UBU en el punto de mira. Primero fue la del vicerrector de Empleabilidad, José Luis Peña, y después la del de Planificación, Juan Manuel Manso. Su máximo responsable no ha querido hablar de crisis, pero lo cierto es que él mismo reconoce que ha sido uno de los peores momentos de su vida académica. Los acontecimientos han hecho mirar de inmediato a 2020, cuando habrá elecciones. De este proceso, de la situación vivida, de decisiones cuestionadas y  de futuro habla en esta entrevista.
¿Por qué le cuesta tanto hablar de crisis cuando dimiten dos vicerrectores de un total de siete?
Porque lo que no quiero es perjudicar la imagen de la Universidad. Quise decir, aunque lo hice de forma desafortunada en la apertura del curso académico [Crisis hay si dimite el rector; los vicerrectores se ponen y se quitan], que es el rector el que tiene la responsabilidad última de Gobierno de la institución y el que se somete a elecciones y, además, es el que tiene esa capacidad para nombrar en su caso a los vicerrectores. No lo expresé bien, pero quiero dejar claro que mi tarea siempre ha sido en equipo.
¿La escenificación estos días  de la cohesión de ese equipo a través de distintos comunicados es porque antes no la había?
No, rotundamente no. La ha habido siempre. Hemos estado muy unidos y lo seguimos estando. Desde luego, discrepo con el profesor Manso de que haya habido discrepancias más allá de las naturales opiniones. Solamente recuerdo un grave desacuerdo con él. Siempre he mantenido unas relaciones extraordinarias... Somos un grupo de personas que trabajamos y la sensación que yo tengo es que somos, además, amigos.
¿Y entonces qué ha pasado?
No lo sé. Ellos han dado sus explicaciones y yo poco más puedo añadir.
¿Cree que esto tiene algo que ver con las elecciones de 2020?
Bueno, parece que hay cosas que son evidentes, pero eso lo tendrán que decir las personas que han dimitido.
¿Espera alguna dimisión más?
No, en absoluto. Confío plenamente en mi equipo, es sólido y está cohesionado. Evidentemente, lo primero que hice tras las renuncias fue convocarlo, porque si no estamos unidos y en el mismo proyecto, me hubiera planteado no convocar elecciones sino dimitir como rector. Si yo no tengo a mi equipo, hubiera dimitido. Por supuesto.

Antes de que todo esto ocurriera se daba por sentado de que iba a volverse a presentar al Rectorado. Ahora surgen dudas. ¿Qué hará?
Centrarme en lo importante, que es el gobierno de la Universidad. Esa es mi obligación y eso es lo que voy a seguir haciendo. Si en algún momento mi presencia puede ser un problema, voy a estar siempre pensando en la institución y no en mis intereses personales.
¿Pero ha cambiado su idea?
Es una decisión que no he tomado. No la había tomado y sigo sin haberla tomado. No ha cambiado para nada lo que ha pasado.

Después de todo lo ocurrido, ¿ha hecho autocrítica?
Procuro hacer autocrítica siempre; ahora, antes y después. La mejor demostración es que yo utilicé una expresión muy desafortunada y tampoco hay mayor problema en aclarar el sentido de mis palabras y si es necesario pedir disculpas.

Me refiero a nivel de gestión.
Sí, pero he de decir que la mayor parte de acuerdos que hemos aprobado en el Consejo de Gobierno se han tomado siempre por consenso. No ha habido grandes discrepancias. Todavía nadie me ha dicho qué cosas hemos hecho mal, aunque seguro que habremos hecho muchas.

Además de acusarle de «personalismo», el profesor Manso cuestionó algunas decisiones relacionadas con la Fundación General de la UBU. ¿Por qué cesó al anterior gerente, Luis Javier Fierro?
Llevaba 16 años. Yo le propuse con tiempo desarrollar un nuevo plan estratégico y pasó un año y medio y ese plan, en mi opinión, no se cumplió. Por tanto, perdí la confianza en ese gerente porque queríamos plantear una renovación. En este sentido, recuerdo que el que tomó la decisión fue el Consejo de Gobierno de la Fundación, vio la propuesta muy razonable y por eso se adoptó.

 

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