Llenar el depósito, 15 euros menos que a principios de enero

H.J.
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El coste de la gasolina en la provincia de Burgos ha caído un 15% y el del diésel un 22% hasta alcanzar sus niveles más bajos desde hace cuatro años

Los operarios de las estaciones de servicio atienden con mascarilla - Foto: Luis López Araico

Justo cuando menos se necesita, pero estas son las reglas del mercado. Los carburantes están en su precio más barato en cuatro años precisamente en un momento en el que, a la espera de ver cómo avanza la desescalada, poca gente puede coger el coche y aprovecharse de esta circunstancia.
Según los datos que hace públicos el Ministerio de Industria, el precio medio de la gasolina 95 en la provincia de Burgos estaba el jueves día 30 de abril en 1,135 euros por litro, lo que para un depósito medio de 60 litros de capacidad daría como resultante un coste de 68,1. Son más de 12 euros de diferencia frente a los 80,52 litros que suponía llenar el tanque a principios de enero. El ahorro es de más de un 15% porcentualmente, algo que se acentúa todavía más en el caso del diésel. 
Para este tipo de carburante, el precio medio por litro estaba el último día de abril en  0,989 euros, con lo que el depósito costaría 59,34 frente a los más de 76 de enero. Un 22% que va al bolsillo de los conductores. El desplome de los mercados internacionales del petróleo, que llegó a estar en negativo en los días más crudos de la pandemia del coronavirus, está arrastrando poco a poco a la caída final para el consumidor, un fenómeno que siempre tarda en llegar pero que ha acabado notándose de manera evidente en todos los surtidores del territorio burgalés.
Se trata de una situación nunca vista a lo largo de los últimos cuatro años y que si sigue profundizándose podría batir aquellas marcas. Entonces, en enero de 2016, se llegaron a ver varios surtidores de gasolina 95 por debajo del euro en otra crisis de los mercados internacionales que acabó remontando rápidamente. Actualmente, y teniendo en cuenta el retraso con el que se publican normalmente los precios de los carburantes en cada una de las estaciones de servicio, llaman la atención los precios de dos estaciones de Cepsa en la A-1 y en Fuentecillas que ofrecen la gasolina 95 a 1,118 euros el litro, así como la de Vivar del Cid, que sitúa el precio en 1,127. En el caso del diésel, las más baratas son Norpetrol en Arcos de la Llana (0,789) y Beroil en Villagonzalo Pedernales (0,849).
CERRADAS Y EN ERTE. La Fundación Aída gestiona tres gasolineras en la capital (una en Villalonquéjar, otra junto al Hospital Universitario y otra en la Avenida Príncipes de Asturias en dirección a la estación de trenes). Su gerente, Juan Carlos García, explica contra la creencia popular que si por él fuera los precios siempre estarían bajos "porque así yo gano lo mismo por litro, pero los gastos bancarios son menores".
La situación en las estaciones de servicio, que habían llegado a repuntar bastante su nivel de negocio tras la crisis económica de 2008, es ahora de nuevo muy preocupante porque "las ventas han bajado un 85%", dice García. Sin desplazamientos de fin de semana, que son los que consumen más, con la industria al ralentí y el comercio y la hostelería cerrados, el desfile de vehículos es mínimo.
Por eso Aída decidió cerrar la gasolinera de Príncipes de Asturias, después de aplicar un ERTE a la plantilla. "Por medidas de seguridad no salimos a servir y se necesita mucha menos gente", relatan. Gracias al supermercado, al que también acuden a comprar caminando los vecinos de los barrios cercanos de Vista Alegre y el S-4, están manteniendo tres personas en el turno de la mañana y dos por la tarde, "pero estamos preparándonos para cuando se reabra la economía y que no nos arrastre a una crisis bestial, sino simplemente minimizarla", advierte el gerente.
A la espera de que pase la tormenta, y para tratar de aportar su granito de arena solidario, han puesto a disposición de los servicios sanitarios y de seguridad un difusor con lejía que les permita desinfectar su vehículo de forma gratuita. Al menos así contribuyen a luchar contra el maldito virus.