El consumo de electricidad cae un 16%

L.M.
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Hasta el 4 de mayo la demanda no dejó de caer en Burgos, mientras que desde esa semana crece. La industria aglutina la mitad del gasto

El consumo de electricidad es un claro indicio de la situación económica. - Foto: Patricia González

Poco, muy poco a poco, la vida va retomando el pulso perdido durante los últimos meses.Desde que se decretó el estado de alarma el pasado 14 de marzo, los burgaleses se vieron obligados a permanecer en sus domicilios, lo que provocó el impulso del teletrabajo y el cierre temporal de muchos negocios y oficinas para evitar contagios por la COVID-19. A ello se sumó además el confinamiento aún más rígido entre el 30 de marzo y el 12 de abril, dos semanas en las que solo estuvieron funcionando las empresas con actividades esenciales, tales como la agroalimentación, la farmacia o el reparto.El resto ralentizó su producción hasta mínimos, que poco a poco tratan de aumentar con el paso del tiempo y el camino hacia la denominada ‘nueva normalidad’.
Todo este proceso se ha dejado ver claramente en el consumo de electricidad en Burgos: según datos del Ente Regional de laEnergía (EREN), organismo dependiente de la Junta de Castilla y León, en la provincia se gastaron entre el 12 y 18 de mayo aproximadamente 38 millones kilovatios, un 16,3% menos del registro de ese mismo periodo hace exactamente un año. En ese momento el consumo residencial, es decir, en los domicilios, fue de 7 millones de kilovatios, seguido muy de cerca por el empleado para los servicios, con un gasto de unos 8 millones de kW. El sector que sin duda marca la tendencia es la industria, cuyo gasto se disparó hasta los 23 millones de kW. «Se observa crecimiento en la actividad industrial y de servicios», explica elEnte Regional de la Energía de Castilla y León. El comportamiento de las fábricas y empresas es sin duda el factor que ha marcado la recuperación del consumo de electricidad: entre el 21 de abril y el 4 de mayo estuvo en constante caída, bajando hasta cotas de demanda de 36 millones de kilovatios hora, mientras que con la reactivación, lenta pero efectiva, de muchas compañías -basta con comparar las imágenes de los polígonos en esas fechas- el consumo se elevó hasta rozar los 38 millones.
La curva de demanda en el conjunto de Castilla y León muestra un dibujo similar al burgalés, y a 18 de mayo ya se consumían casi 200.000.000 kilovatios hora, aunque en comparación con esa misma semana de 2019 el porcentaje de caída era aun un 18% inferior. «Evoluciona a mejor, pero muy lentamente», indican desde elEREN. Las provincias a las que más les está costando recuperar el gasto en electricidad, principalmente por falta de actividad en sus empresas o industrias, son Ávila, con un retroceso del 19,2%; Segovia, con una caída del 20,2%; Soria, que pierde el 22,8% del consumo del año pasado o Valladolid, que se desploma un 25,8%.En el caso concreto de la capital vallisoletana, el EREN destaca el empeoramiento de los sectores industrial y de los servicios, que en conjunto bajan un 7,3%.
En cambio, hay territorios donde, a pesar de registrar aún niveles más bajos que en 2019, tienen menos camino que recorrer. En Zamora, por ejemplo, el ascenso «muy moderado pero continuo» -según el EREN- de los servicios y de la industria provoca que el consumo de electricidad esté ‘solo’ un 11,8% por debajo de 2019, sin duda alguna la provincia en ‘mejor’ situación. Le sigue muy de cerca Salamanca, con un 12% por detrás de marzo del curso pasado pero lejos del 18% de media regional, aunque como indica elEnte Regional de laEnergía, «la recuperación sigue siendo muy escasa». Palencia, donde la industria, especialmente la agroalimentación y la automoción tiene mucho peso, pierde el 17% de gasto de energía eléctrica interanual, mientras que León, con una «mejora sostenida» retrocede un 13,9%.

AL ALZA LOS DOMICILIOS. Al pasar más tiempo en casa, el consumo de electricidad en el sector residencial obviamente está siendo más elevado que de costumbre. ElEREN cifra en casi un 8% el alza de la demanda que tienen las subestaciones desde las viviendas, aunque el tope se alcanzó en la primera semana de hibernación de la economía (30 de marzo al 6 de abril), donde se disparó un 9,2%. En el resto de aspectos, servicios e industria, el gasto cae. En el caso de los negocios, tiendas o comercios, se cifra en un 23,26%, lejos del 27,5% de la última semana de abril, mientras que la industria sin embargo ha empeorado datos entre el 14 y el 20 de mayo hasta registrar un retroceso del consumo de energía eléctrica del 26,8% segúnEREN.