UGT retrasa al 4 de septiembre su congreso de FICA

G. ARCE
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La cita, en la que espera ser reelegido Ramiro Marijuán, suprime los invitados y ha reducido los delegados asistentes de los 80 previstos inicialmente a los 50 como media de prevención

Ramiro Marijuán. - Foto: Luis López Araico

La crisis del coronavirus también está afectando al funcionamiento interno de los sindicatos. Esta semana, concretamente el próximo viernes 12, estaba prevista la celebración del congreso de la Federación de Industria, Construcción y Agro (FICA) de la UGT en Burgos, cita que ha quedado aplazada hasta el 4 de septiembre por las actuales circunstancias de alarma nacional, que han impedido las reuniones previas para preparar el congreso.

Y no solo se ha aplazado la fecha, sino que en septiembre el número de delegados asistentes se reduce de los 80 previstos a los 50 y no se cursarán en esta ocasión invitaciones a representantes de otros sindicatos, la patronal y empresas de los sectores implicados. Todo ello para preservar al máximo la salud de los participantes y extremar las medidas de seguridad.

El retraso no altera los planes de Ramiro Marijuán, actual secretario general de FICA UGT Burgos, de optar a un segundo mandato si obtiene el respaldo de sus compañeros, que representan a los 6.000 afiliados en la provincia que trabajan en las principales industrias.

Marijuán aspira a ir como secretario al congreso regional de FICA, que mantiene sus fechas a mediados de septiembre, aunque se reduce a un solo día, el viernes 18. Asimismo, representará a Burgos y Castilla y León en el congreso nacional de FICA, cuya fecha está aún por cerrar y al que aspira a un nuevo mandato su actual secretario general, el burgalés Pedro Hojas.

El coronavirus está marcando la renovación de cargos en todas las estructuras de la organización sindical, que tiene que tener todos los deberes hechos para el congreso confederal, en el que se decidirá la continuidad o no de José María Álvarez, y que mantiene su fecha para el 14 de mayo de 2021.

CRISIS. Las circunstancias para el nuevo mandato no son las mismas tampoco. Industria y construcción se han visto y se verán implicadas de lleno en la enorme crisis económica abierta por la alarma sanitaria. La situación de las empresas y sus puestos de trabajo cobra una nueva dimensión en este escenario y la principal federación de la UGT está llamada a jugar un papel clave en lo que está por venir, especialmente en un sector tan delicado y estratégico en Burgos como la automoción.

FICA es una de las tres federaciones en las que quedó estructurada la organización sindical en el año 2016, las otras son FESMC (Servicios, Movilidad y Consumo) y FESP (Servicios Públicos). Al frente del organigrama, como secretario general de UGT Burgos, sigue Pablo Dionisio Fraile, cuyo mandato alcanza su cuarto año en 2020.

Ramiro Marijuán atesora una dilatada trayectoria de 26 años en la dirección de la UGT burgalesa. Asumió responsabilidades sindicales en los tiempos de Julián Juez al frente de la organización, siguió con José Luis García Pascual, con Roberto Gómez y ahora con Pablo Dionisio Fraile como secretario provincial. Ha sido secretario general de la desaparecida Federación del Metal (MCA) en dos ocasiones y tomó las riendas de FICA en octubre de 2016. Los estatutos le permiten hasta tres mandatos.

Reconoce que su labor sería imposible sin el equipo que le acompaña, pues FICA abarca muchos frentes, entre ellos la industria, con un fuerte peso de la automoción y de la agroalimentación. Son, explica, sectores diversos y con realidades diferentes y con grandes plantillas y necesidades sindicales, mucho más ahora que la deriva económica ha cambiado por la crisis sanitaria.

Con fama de duro negociador y con un discurso claro y directo, Marijuán sigue a la espera de que la promesa de la derogación de la Reforma Laboral se haga realidad y los sindicatos -y, por extensión, la negociación colectiva- recuperen su papel clave en la defensa de los derechos de los trabajadores.