Los municipios ribereños esperan un lleno este verano

I.M.L.
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Los dos últimos fines de semana, con un incremento inusual de vecinos y visitantes, dan una pista de la tendencia a regresar a las localidades de origen. Algunos habitantes ya expresan temor a la masificación

Los amplios espacios para las terrazas en algunos municipios ayuda a que se guarde sin problemas la distancia de seguridad entre los vecinos. - Foto: DB

Este es el segundo fin de semana que se puede ejercer la movilidad dentro de los límites de la provincia burgalesa, y las localidades pequeñas de la comarca ribereña han comenzado a ver cómo se incrementa su población. Un cambio demográfico temporal que solía producirse nunca antes de que terminase el curso escolar pero que este año se está adelantando. "Nosotros ya hemos visto llegar a muchos de Burgos y de Aranda para quedarse, aunque algunos son personas mayores que pasan el invierno allí y se vienen al pueblo en verano", certifica José Andrés Cuesta, alcalde de Santa María del Mercadillo.

Los responsables de los municipios ribereños coinciden en que los próximos meses van a ver una presencia inusitada de personas ‘de fuera’ y que ese colectivo de descendientes del entorno rural ampliará sus estancias más que otros años. "Nosotros ahora estamos tranquilos porque solo vienen los de Burgos, pero otro cantar será cuando dejen salir a los de Madrid y el País Vasco, que vendrán para quedarse más de lo normal", reconoce Jesús Briones, alcalde de Gumiel de Izán. Una sensación que expresa también Juan Carlos Rocha, primer edil de San Juan del Monte, que se preocupa al ver conductas más relajadas entre sus vecinos y los que han llegado el fin de semana, aventurando que esta año las vacaciones tendrán un marcado carácter rural. "Algunos ya han venido para quedarse todo el verano, pasarán aquí sus vacaciones y todo lo que puedan", comenta Rocha, que al igual que a su homólogo de Santa María del Mercadillo le consultan por el tipo de conexión a internet que tiene su municipio. "Muchos me pregunta por cómo va aquí internet para venirse todo el verano y teletrabajar desde aquí", insiste Cuesta.

Entre los habitantes habituales de distintos municipios empiezan a surgir las suspicacias sobre los que se esperan que vengan en las próximas semanas, mirando incluso con recelo el final del estado de alarma. "Aquí ya han abierto dos bares y se nota, algunos vecinos se muestran algo intranquilos con la llegada de los de fuera, pero todos tenemos que tener de nuestra parte para convivir y mantener lo que hemos logrado", asegura el alcalde de Castrillo de la Vega, Juan José Gutiérrez. Una situación que muchos alcaldes están registrando en sus respectivas localidades, porque "aquí hemos estado muy tranquilos, sin casos ni nada, y ahora la situación pueda cambiar de un día para otro si no sabemos comportarnos todos, los de aquí y los que vengan de fuera" insiste el primer edil de San Juan del Monte.

El hecho de que la Comunidad de Madrid sea una de las zonas que se han visto más afectadas por la pandemia, y que esté a cada minuto en los medios de comunicación nacionales, no dirige las suspicacias hacia los que vengan de ese ámbito geográfico. "Si ya estamos en un punto en que da igual que vengan de Madrid que del País Vasco, la cosa es que los que vengan sigan también las medidas y que ninguno venga con síntomas para que no se vean focos por aquí, que hasta ahora no hemos tenido", comenta relajado Briones.