Salud Mental Aranda atiende 210 usuarios en 2 meses y medio

I.M.L.
-

Sus servicios se han centrado en las tres viviendas supervisadas, el acompañamiento para realizar gestiones y la teleatención, registrando incluso dos ingresos hospitalarios

Salud Mental Aranda gestiona tres pisos supervisados, que suele visitar la directora de la asociación, Eva Fernández (i.). - Foto: DB

La labor que ha venido desarrollando el equipo que conforma la asociación Salud Mental en Aranda y su comarca se ha visto incrementada en los últimos dos meses medio, durante lo que llevamos de Estado de Alarma, confinamiento total incluido, en los que ha prestado servicio profesional y personalizado a un total de 210 usuarios, entre personas diagnosticadas y familiares de las mismas. Desde que el pasado 16 de marzo cerrasen sus sedes de atención presencial, en las que además de los distintos talleres y terapias grupales desarrollan la atención personalizada, la situación les ha llevado a agudizar el ingenio y buscar herramientas para continuar con su labor.

La tecnología ha jugado un papel fundamental, sumando un total de 2.188 intervenciones telefónicas, a través de aplicaciones de mensajería, videollamadas y otras herramientas, que han tenido que complementar con visitas y seguimientos presenciales, manteniendo las medidas de distancia social necesarias, en domicilios particulares, acumulando hasta 364 de estas intervenciones. "Las nuevas tecnologías están muy bien, pero hemos detectado que algunos de nuestros usuarios no tenían algunos ni móvil, y mucho menos podían hacer videollamadas, por lo que hemos comprobado que la elaboración de un cuadernillo para seguir las terapias y otras actividades ha resultado todo un acierto", apunta Eva Fernández, directora de Salud Mental Aranda.

Los profesionales de esta agrupación, además de acompañar a algunos usuarios en los paseos terapéuticos autorizados, han estado disponibles en todo momento para atender cualquier necesidad, siempre coordinados con las autoridades sanitarias y otras asociaciones. "El equipo de Psiquiatría ha estado muy pendiente de sus pacientes, con controles periódicos y llamadas telefónicas, con ellos hay muy buena coordinación, como con entidades como Cruz Roja, Cáritas y los propios Servicios Sociales del Ayuntamiento, porque nos hemos encontrado con situaciones de vulnerabilidad, porque si te quedas sin trabajo no tienes recursos para nada, y hemos detectado esas situaciones y les hemos ayudado", reconoce Fernández.

Otro frente en el que han tenido que emplearse a fondo han sido las tres viviendas supervisadas que gestionan, con nueve plazas ocupadas, y en las que han reforzado la atención, implantando todas las medidas necesarias para evitar un posible contagio de los residentes. Tanto es así, que el resultado ha sido satisfactorio, registrando solo dos ingresos hospitalarios, y no por contagio por la covid-19 sino por motivos psiquiátricos. La convivencia en estas viviendas ha sido tranquila y sin mayores roces por el aumento de la convivencia. "El estar las 24 horas del día con las mismas personas podía haber supuesto roces, pero los residentes están acostumbrados a compartir espacios, y tienen su propia habitación, además de unas herramientas que les ayudan a sobrellevar la convivencia", reconoce la directora de Salud Mental Aranda.

Enfilando la desescalada "estamos trabajando por adaptar nuestros servicios y centros a la normativa que nos marca la Gerencia de Servicios Sociales, contando con todas las medidas sanitarias para poder dar una atención segura y sin riesgos", aseguran desde Salud Mental Aranda, que esperan una mayor demanda de sus servicios "porque las secuelas que va a generar una crisis sanitaria de ésta intensidad van a ser muchas y muy graves", avisan.