"La cultura no puede parar y ayudaremos a los artistas"

R. PÉREZ BARREDO
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ENTREVISTA | Rosario Pérez Pardo, presidenta del Instituto Municipal de Cultura

La presidenta del IMC, en el Teatro Principal. - Foto: Jesús J. Matí­as

Ha entrado con buen pie la nueva presidenta del Instituto Municipal de Cultura. Y con las mejores intenciones. Ojalá cuanto afirma que desea pueda cumplirse y nada, ni la malhadada pandemia, trunque tan buenas intenciones. La concejala de Ciudadanos Rosario Pérez Pardo , con apenas unos días al frente del organismo municipal que debe definir la política cultural de la ciudad, anuncia que esta semana se desbloquearán, por fin, expedientes atascados desde hace meses que ha lastrado a numerosos colectivos; y afirma que entre sus objetivos principales está impedir que los artistas locales sufran como lo están haciendo y que la cultura, tan necesario en tiempos oscuros, no detenga su pulso vital. Alegre y espontánea, Rosario Pérez Pardo habla de los desafíos a los que se va a enfrentar con responsabilidad, trabajo y esfuerzo.

¿Cómo afronta esta nueva responsabilidad?

Como un reto apasionante. Nunca había pensado que pudiera llegar a encontrarme al frente de la cultura de la ciudad. Aunque la cultura siempre me ha gustado y he estado vinculado a ella. En mi familia hay un pintor y escultor, una actriz y cantante, yo misma estoy en una coral... Hemos estado vinculados a la cultura siempre.

Pero es consciente del momento tan complicado...

Claro que sí. Es un momento complejo y difícil. Claro que me hubiera gustado llegar aquí en otras circunstancias, en años de bonanza, sin una pandemia de por medio...

Es cierto que lleva pocos días, pero ¿qué se ha encontrado en el IMC?

Una grata sorpresa. Los técnicos, con los que voy hablando poco a poco, son maravillosos. Siento que me falta tiempo para atender a todos, pero lo haré. Y tengo que ir asimilando toda la información que me llega. Esta semana [por la pasada] ha sido de locura y contrarreloj mañana y tarde. Aún tengo que ponerme al día con las labores administrativas, pero para mí lo más importante es salir a la calle y ver todo lo que tengo entre manos: visitar todas las bibliotecas y todos los centros culturales municipales, hablar con sus trabajadores, porque nadie conoce mejor son las necesidades para su buen funcionamiento, más efectivo y eficaz.

¿Tiene ya hecho un diagnóstico, resultados son los principales masculinos, los objetivos esenciales? Nada más llegar al cargo habló de la necesidad de contar con más personal...

Hace falta más personal. Y quitar competencias impropias. Por ejemplo, se están haciendo subvenciones al comercio que se han vinculado a Turismo. Aún no tenemos gerente ... Esa situación no puede continuar así. Los técnicos están trabajando a tope, haciendo horas extras ... Quiero que se aprueben muchísimas cosas antes del 15 de noviembre, muchos expedientes y convenios que estaban atascados. En la comisión de esta semana saldrán adelante. En este sentido, estoy muy satisfecha. Sí que es verdad que la pandemia ha condicionado mucha programación que se ha tenido que suspender. Pero no toda: sigue habiendo en los barrios, en centros cívicos, en el Principal, en el Clunia, en la Casa de Cultura de Gamonal. Lo más importante es que la cultura no se pare. Me voy a centrar en diseñar un proyecto estratégico para 2021.

¿Un plan estratégico? ¿Con qué líneas maestras?

Si. Con más plantilla y con un gerente se puede trazar un plan estratégico. El IMC funciona bien, lo que pasa es que se llega muy justo con los plazos. Mi objetivo es un plan estratégico bien elaborado, un programa trabajada con la antelación suficiente, aun siendo consciente de que la cultura es algo muy vivo que puede incorporar propuestas nuevas y nuevos proyectos.

La pandemia, como dice, ha dejado tocado a todo el mundo, también a la cultura.

Si. Por eso, otro de mis objetivos es establecer un plan de subvenciones y ayudas para los creadores locales, porque lo están pasando muy mal. Y eso a pesar de que ya van a salir, esta misma semana, unas subvenciones por 80.000 euros. Pero la pandemia sigue condicionando todo e impiendo las actividades normales. Por eso en 2021 tenemos que seguir ayudando a los creadores. Con ayudas directas y programando siempre que las autoridades sanitarias lo hagan. Si se puede, programar es lo esencial. Y los artistas lo que quieren es trabajar. Pero considero que las ayudas son fundamentales en un momento tan complicado.

Con el nuevo presupuesto será sencillo...

Espero que sí. Imagino que tendré que pelearme porque cada concejal luchará por su área. Amo lo que hago. Y haré lo que sea por conseguir el máximo. La cultura es necesaria. Es alimento para el espíritu. No puede languidecer.

¿Va a reunirse con todos los colectivos que integran la red cultural de la ciudad?

Si. Aunque aún estoy aterrizando y quiero seguir hablando con los técnicos, voy recibiendo a colectivos y asociaciones. Aunque mi intención es convocar el Consejo Asesor de Cultura. Las mejores ideas no tienen los políticos, sino los creadores, los colectivos que hacen cultura y ciudad.

¿Y lo del gerente? ¿Se atreve con un plazo?

Cuanto antes. Estoy continuamente hablando con Nuria (Barrio, ex presidenta del IMC), que se está portando fenomenal conmigo y que es ahora la responsable de Personal. Y hace poco me dijo que en torno a tres meses. El trámite está iniciado. La plaza se cubrirá en breve, que es lo importante.

El consejo del IMC se ha revelado en los últimos tiempos como un lugar hostil, en el que se libran enfrentamientos entre los grupos políticos muy desagradables. ¿Va a reinar el buen ambiente?

Creo recordar que fue el último gerente del IMC, Juan Carlos Pérez Manrique, quien reflexioba hace poco sobre eso, manifestando que comprendía cómo en un ámbito tan bonito podía reinar tan mal ambiente. Y estoy totalmente de acuerdo con ello. Y creo que se debe no al debate cultural, sino administrativo. No se aporta lo que se debe aportar: cultura.

Lo que tampoco puede ser es que la farrogosa labor administrativa entorpezca el funcionamiento del organismo...

Ya, pero cada expediente tiene que ser bien analizado por Intervención, por ejemplo. Pero creo que el problema está más en que los propios grupos políticos son los entorpecen ese funcionamiento, sacando punta a determinados pliegos, a expedientes...

Entonces, ¿se va a debatir sobre cultura en los consejos del IMC?

Voy a hacer lo posible. Pero no te lo garantizo...

¡No me diga eso!

Lo voy a intentar, pero no depende sólo de mí. Cuando se hace política donde se tiene que hacer cultura... Es difícil que salga así.

Igual usted es una presidenta de consenso y todo va a partir de ahora como la seda...

Yo me llevo bien con todos. Y soy receptiva con todo. Me parece de sentido común. Hay que hablar más de cultura, eso lo tengo muy claro. Y creo que la cultura, como los servicios sociales, deben ser áreas de consenso. Voy a reunirme también con el viceconsejero de Cultura y Turismo de la Junta de la Castilla y León (Raúl Fernández Sobrino, también de Ciudadano), para atraer sinergias e incrementar la relación cultural.

Ha llegado al cargo casi en vísperas del gran acontecimiento cultural de los últimos años, el VIII centenario de la Catedral...

Me preocupa de qué manera pueda verso marcado por la pandemia. Y eso que tengo mucha confianza en la fundación que gestiona los actos, porque creo que lo está haciendo de maravilla. Desde el IMC habrá la máxima colaboración con el evento, eso desde luego.

El presupuesto del IMC ha menguado notablemente en los últimos años, a partir de la crisis económica. ¿Podrá ir recuperándose?

Espero que sí. Pero habrá que ver cómo evoluciona la pandemia, porque 2021 es una incógnita y quizás sea necesario destinar más partidas para asuntos más prioritarios, porque hay gente que ya lo está pasando mal. Y hay que ser solidarios y no dejar a nadie atrás. Claro que me gustaría tener el mayor presupuesto posible, pero tendremos que ir viéndolo.

¿Y le entusiasma la idea de la capitalidad cultural de 2031, aunque aún quede lejana?

Pue sí. Sobre todo porque ya estuvimos muy cerca en 2016, que ilusionó a toda la ciudad. La unió e implicó. No sé si se podrá repetir ese entusiasmo, pero espero que sí porque debe ser la ciudadanía la que impulse y dé fuerza a un proyecto de esa magnitud.