Bugedo arranca su depuradora tras invertir de 160.000 euros

Ó.C
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El Ayuntamiento ha encontrado en la Diputación la principal vía de financiación de un proyecto en el que ha primado el bajo coste de mantenimiento. En la instalación se han gastado 140.000 euros, más 20.000 para el entronque

Bugedo arranca su depuradora tras invertir de 160.000 euros - Foto: Á“scar Casado

El Ayuntamiento de Bugedo ha cumplido uno de sus grandes objetivos. Un proyecto en el que se ha venido trabajando durante más de una década: poner en marcha su nueva depuradora. Un camino en el que su alcalde, Juanma Ramos, que ayer fue reelegido, explica todas las puertas a las que ha tenido que llamar para costear una actuación que siempre ha considerado prioritaria, después de que la anterior instalación sufriera una avería que la dejó inhabilitada. 
Al final, tras apostar por construir una nueva y pelear por lograr la inversión necesaria, ya se ha puesto en marcha y ahora se están tratando de ajustar los parámetros técnicos. En cualquier caso, la factura final se cifra en los 160.000 euros, de los cuales 140.000 se han gastado directamente en la instalación, a lo que hay que sumar otros 20.000 euros para el entronque de la canalización. Una cantidad inasumible por parte de un pueblo como Bugedo, que tiene unos 170 vecinos, y que tras una larga tramitación se ha costeado gracias a líneas de ayuda de la Diputación de Burgos «sin necesidad de aumentar los impuestos a los vecinos», aclara Ramos.
Pero antes de llegar a la puerta de la administración provincial, Ramos recalca que primero se intentó a través de la Confederación Hidrográfica del Ebro y en segundo lugar mediante la sociedad pública dependiente de la Junta de Castilla y León denominada Somacyl, que se encarga de aspectos relacionados con el medio ambiente. Del primer organismo, Ramos recuerda que «directamente nos dijo que no tenía fondos ni ningún tipo de partidas presupuestarias para obras de este tipo». 
En el caso de Somacyl «te hace el proyecto y la obra pero luego tienes que hacer un contrato de mantenimiento que en nuestro caso era de 20.000 euros», aclara Ramos. Una cantidad que no se podía soportar por el municipio puesto que sus arcas no soportarían este gasto, ya que es por ejemplo el dinero que se destina para las averías comunes que puedan surgir en el pueblo durante un año.
Este es otro de los factores que se tenía en cuenta, puesto que al margen de conseguir los fondos necesarios para arrancar la obra, el Ayuntamiento también pensaba en el funcionamiento y el mantenimiento posterior de la instalación, de manera que no se hipotecará las arcas municipales. Para que no fuese así, Ramos repara en que por parte de la empresa que ha hecho el proyecto se ha usado una idea «novedosa con la que se ha llegado a una solución factible».
En este sentido, el funcionamiento de la depuradora se basa «en bajos consumos eléctricos y una oxigenación muy sencilla, buscando el coste a futuro más bajo», apunta el alcalde, recordando los problemas que se generaron en la primera instalación con la que Bugedo limpiaba sus aguas residuales antes de verterlas al río Oroncillo.

La instalación tiene una capacidad para depurar el agua de un censo aproximado de unos 300 habitantes «con un plus de 500», aclara el responsable municipal, que recuerda que en el pueblo sobre todo en la época estival aumenta la población. Además, se asume que la instalación «esta sobredimensionada por una previsión de una ampliación futura a nivel urbanístico». Aunque de momento en este último aspecto, se remarca que no se espera que se haga efectiva ninguna promoción de viviendas. La última características que apunta Ramos es que se ha tratado de hacer una instalación «lo más estética posible».