La Unión Europea se divide por el reparto de sus cargos

EFE
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El PPE se muestra contrario a que el socialista Timmermans ocupe la presidencia de la Comisión y la organización duda que los líderes puedan alcanzar un acuerdo durante la cumbre

Frans Timmermans, candidato a ocupar la presidencia de la Comisión Europea - Foto: FRANCOIS LENOIR

Los líderes de la Unión Europea (UE) continuarán mañana martes las negociaciones para el reparto de los altos cargos de las instituciones comunitarias, ante las dificultades para lograr un equilibrio satisfactorio para las tres principales familias políticas tras más de 24 horas de contactos bilaterales y negociaciones de los Veintiocho en Bruselas.
Los políticos se dieron cita a las 18,00 horas del domingo y permanecían desde entonces en la sede del Consejo Europeo, hasta el aplazamiento de la decisión, donde han pasado más tiempo realizando consultas bilaterales que en sesión plenaria.
La principal apuesta es que el socialista holandés Frans Timmermans ocupe la presidencia de la Comisión Europea (CE), tal y como pedían España, Francia, Alemania y Holanda, pero esa opción choca con los intereses de varios líderes del Partido Popular Europeo (PPE), que exigen más dado que su formación fue la más votada en las elecciones europeas de mayo. "Es mucho pedir a alguien aceptar un puesto sin hablar de los otros", dijeron fuentes diplomáticas en referencia a que se está tratando de encajar a la vez las nominaciones para presidir el Consejo Europeo, la Eurocámara y el Banco Central Europeo, además del cargo de alto representante para la Política Exterior.
En ese reparto se intenta satisfacer a las principales familias políticas (PPE, socialdemócratas y liberales) y mantener un equilibrio geográfico y de género de los candidatos. Según dijeron las fuentes, "sería irresponsable salir hoy de aquí sin un acuerdo" dado que el Parlamento Europeo inicia mañana su nueva legislatura y tiene previsto designar a su presidente el miércoles. Sin un acuerdo previo de los líderes, ese cargo estaría ocupado y les dejaría con menos margen de maniobra para encajar el resto.
Aunque se está tratando de lograr un consenso entre los Veintiocho, legalmente los cargos pueden salir adelante en el Consejo Europeo por mayoría cualificada reforzada (al menos 21 países que representen como mínimo el 65 por ciento de la población de la UE) y, en la Eurocámara, por mayoría absoluta.
Otras fuentes diplomáticas indicaron que hay entre siete y 11 países que se mantienen en contra de Timmermans, mientras que otra delegación informó de que ninguno de los tres nombres de candidatos del PPE que sonaban para los puestos salía adelante. Se refirieron en concreto al primer ministro irlandés, Leo Varadkar; el francés Michel Barnier, negociador jefe europeo para el Brexit, y la excomisaria europea búlgara Kristalina Georgieva.
Por su parte, el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, descartó que esté decidido que Timmermans vaya a ser nominado para presidir la CE, así como que esté garantizado que la cumbre de líderes vaya a concluir con una acuerdo.
Conte reiteró que para Italia la elección del futuro presidente de la Comisión no puede basarse solo en el criterio de que el elegido haya sido uno de los candidatos principales -Spitzenkandidaten en la jerga comunitaria- en las elecciones. Estos fueron el alemán Manfred Weber, por el Partido Popular Europeo; Timmermans, por los socialdemócratas, y la danesa Magrethe Vestager, por los liberales.