Autismo mira de frente a los libros

I.L.H. / Burgos
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14 cuadros hechos en el taller de la asociación se exponen y venden en Fadrique de Basilea

La responsable de Pintura de Autismo Burgos, Laura Esteban, y Juanjo García, director del Museo del Libro. - Foto: Patricia

Los libros tienen las patas muy largas». Es la frase con la que César Carlos, uno de los chavales del taller de pintura de Autismo Burgos, definió el universo que encierran esos objetos mágicos llenos de letras. Uno de esos pasos ha acercado el Museo del Libro a la asociación, siendo Fadrique de Basilea el primer centro que cuenta con un pictograma a la entrada para definir lo que es y que, por tratarse de una imagen, permite a las personas con autismo identificarlo.
Ambos han vuelto a dar otro paso para «combinar la cultura y la solidaridad», «hacer accesible la perspectiva que las personas con autismo tienen del mundo del libro» y fomentar el conocimiento sobre este trastorno y el trabajo de la asociación, tal y como adelantaron Juan José García, director del Museo del Libro, y Laura Esteban, responsable artística del taller de pintura de Autismo Burgos.
Entre incunables, códices y facsímiles se han colado catorce cuadros en los que personas con autismo miran de frente a los libros dibujando padres que pasean a sus hijos mientras les leen un cuento, papeles que sirven de vela, profesores que enseñan lo que esconden las letras, músicos que leen otro tipo de historias... en una exposición que se presenta bajo el título de Bibliomagia.
«Las personas con autismo están acostumbrados a trabajar con imágenes», recuerda Laura Esteban. «Un porcentaje elevado perciben de una forma más exacta la realidad que les circunda a través de imágenes estáticas. No en vano es el mismo lenguaje que les ayuda a comunicar aquello que desean», añade para explicar la perspectiva que estas personas tienen de su entorno y su modo de reflejarlo en un dibujo. «En el imaginario autista -continúa- hay una voluntad de representar literalmente, de ilustrar a través de la fijación, un interés por ciertos objetos, un afán por ordenar, el gusto por los detalles y, en este caso, su visión particular por el tema de los libros».

Imagen y lectura

Los cuadros están hechos en fondos blanco, negro o fucsia, describiendo el invierno, el mar o el parque, paseando al perro o jugando con las notas. El mundo del libro está representado en sus hojas, sus historias o lo que representa compartir una lectura. «Desde pequeños su acercamiento a los libros dista mucho del que tienen el resto de los niños, que leen con sus padres o estudian Conocimiento del Medio y Matemáticas         -asegura Laura Esteban-. Pero nuestros chicos se acercan a los libros buscando imágenes que llamen su atención, buscan los detalles y también son hábiles lectores de enciclopedia o recopilan datos o información sobre los temas que son de su interés: planetas, trenes, arquitectura, etc.».
Los catorce cuadros expuestos en las diversas plantas del Museo Fadrique de Basilea están también a la venta a un precio que oscila entre los 30 y los 80 euros. Bibliomagia se puede visitar hasta el 4 de enero, de 10:30 a 14 horas y de 17 a 20:30 horas. El edificio de la calle del Hondillo cierra los domingos y los días 24 y 31 de diciembre por la tarde, además de los lunes y los días 25 de diciembre y 1 de enero.