Tres portales a la intemperie

R.P.B.
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Así quedó el garaje tras horas de trabajo por parte de los Bomberos - Foto: Alberto Rodrigo

Un voraz incendio en el garaje de una comunidad de la calle Vela Zanetti obliga a desalojar a 30 personas, causa importantes daños materiales y obliga a los Bomberos a un gran despliegue para controlarlo

Pasaban varios minutos de la madrugada cuando una vecina del primer piso dio la voz de alarma: su casa se estaba llenando de humo. La alerta se extendió rápido por el vecindario, que pronto supo cuál era el motivo: el garaje era una pira. Cuando llegaron los Bomberos, desalojaron a los vecinos de tres portales de la calle Vela Zanetti (paralela a la carretera de Poza), que no pudieron volver a sus hogares hasta las cuatro y media de la madrugada, después de que se sofocara un incendio cuyas causas se desconocen y se están investigando; un incendio que calcinó al menos dos vehículos, afectando a una decena más, causó numerosos destrozos en el subterráneo de este bloque de viviendas y provocó una intoxicación por inhalación de humo a un agente de la Policía Nacional.

 

A primera hora de la mañana, tanto los portales afectados como el acceso al subterráneo se hallaban abiertos para tratar de ventilar el hedor a quemado del interior mientras los preocupados vecinos se congregaban en corrillos, aún perplejos por la pesadilla vivida durante la madrugada. «No sabemos qué ha podido pasar, pero lo cierto es que han ardido un par coches y el resto, más de cien, están cubiertos de hollín. El garaje parece un infierno, algo dantesco», apuntaba un vecino, aliviado porque su vehículo se encontraba alejado de los dos que ardieron y convirtieron el subterráneo en un horno. «Menos mal que una vecina del primero se dio cuenta de que el humo se filtraba en su casa y avisó; de lo contrario, igual nos había pillado ya dormidos y hubiese sido peor», apuntaba otra vecina. La zona más afectada se encontraba precintada y una húmeda mugre negra cubría el suelo. No en vano, los bomberos tuvieron que afanarse en las tareas de extinción.

 

Una veintena de bomberos actuaron con la eficacia y rapidez acostumbrada, empleando en la delicada labor dos bombas urbanas pesadas, una autoescala, dos furgones de usos varios y dos vehículos ligeros, logrando que el fuego no se extendiera a otras zonas del inmueble. Por fortuna, los bomberos, tras horas de trabajo, descartaron daños estructurales graves, si bien admitieron que estaban afectadas las bajantes de tres de los portales y el resto de instalaciones del propio garaje. A media mañana de ayer, los tres portales afectados tenían cortado el suministro de agua.

(Artículo completo en la edición de hoy)