A vueltascon las periferias

Angélica González / Burgos
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El secretario y portavoz de la Conferencia Episcopal, José María Gil Tamayo, abre la 67 Semana Española de Misionología

José María Gil Tamayo fue el encargado de abrir la 67 Semana de Misionología. - Foto: Luis López Araico

 
Hasta el propio arzobispo de Burgos, Francisco Gil Hellín, reconoció que la expresión del papa Francisco «ir a las periferias» está de moda. Quizás como todo lo que tiene que ver con el sucesor de Benedicto XVI que da la impresión de querer volver del revés a la Iglesia Católica (ayer mismo, por ejemplo, se reunió con las víctimas de curas pedófilos, a los que pidió perdón). En cualquier caso, es una moda que cala. De hecho, la 67 Semana de Misionología, que se inauguró ayer, tiene como título Saliendo a las periferias y como subtítulo Desde la Evangelii Gaudium, que es la primera exhortación evangélica de Bergoglio centrada en la transformación misionera y la evangelización. Estas clásicas jornadas que se celebran en la Facultad de Teología fueron abiertas también por el nuncio de Su Santidad en España Renzo Fratini, quien recordó que la evangelización «tiene mucho de paciencia» y que la misión «no es un adorno ni un apéndice sino algo que no se puede arrancar del ser si no se quiere destruir».
Antes de dar paso a la conferencia inaugural del secretario y portavoz de la Conferencia Episcopal, José María Gil Tamayo, que se negó a hacer declaraciones a los periodistas, el arzobispo se había referido a todas aquellas personas que están en la famosa periferia y a las que es necesario acercarse, a su juicio. En este grupo incluyó esos jóvenes que ni estudian ni trabajan, los «padres de familia» en paro, los niños del Tercer Mundo «que se mueren de hambre», las parejas de hecho, a los matrimonios que pasan por un proceso de divorcio o a las mujeres que sufren violencia de género: «No se puede mirar hacia otro lado para no complicarnos la vida. Pero tampoco dar únicamente labor asistencial sino implicarse en la promoción de la justicia y meditar sobre qué provoca estas situaciones».
Gil Tamayo habló también de las periferias y blandió un folio con anotaciones que Jorge Bergoglio antes de ser el Papa Francisco tomó durante una reunión  de cardenales. Lo que allí escribió el actual jefe de la Iglesia Católica tenía mucho que ver con las coordenadas del impulso que le quiere dar ahora a esta nueva evangelización, que tienen que ver con la valentía para salir de sí misma «porque la Iglesia que no sale afuera enferma» y con la búsqueda del «ardor» evangelizador. 
Mañana participa en las jornadas Sebastián Mora, secretario general de Cáritas Española.



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