Una España a tres velocidades

Agencias-SPC
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La desescalada asimétrica diseñada por el Gobierno provoca que cuatro islas estén ya en el ecuador del desconfinamiento, mientras otros territorios aún no han avanzado a la fase 1

Una España a tres velocidades - Foto: María José López

Fase 1, fase 2 y la bautizada como fase 0,5 convivieron ayer en territorio nacional en la jornada número 65 del estado de alarma. Una España a tres velocidades que será ya una constante hasta el fin de la desescalada, debido a que no todas las zonas han recibido la bendición del Gobierno para avanzar en el desconfinamiento o, en algunos casos como Barcelona o Castilla y León, ni siquiera lo han solicitado. 
Los más afortunados del lunes fueron los ciudadanos de La Gomera, El Hierro y La Graciosa -de Canarias- y Formentera -de Baleares-, las cuatro islas que pasaron a la etapa 2 y que, por tanto, están más cerca de alcanzar la todavía lejana «nueva normalidad» con la que sueña toda la población.
En estos lugares, el alivio que más agradecieron fue el de poder disfrutar de la playa por puro ocio, ya que hasta ahora solo estaba permitido hacerlo para pasear o hacer deporte. Según la normativa gubernamental, en esos territorios ya podrían reabrir centros comerciales con aforo limitado, así como los cines, teatros o salas de conciertos. La cuestión es que en estos territorios no hay establecimientos de este tipo. 
Lo que sí pudieron hacer en estas islas es volver al interior de los bares y restaurantes, aunque solo con un 40 por ciento de su aforo. El resto de actividades relacionadas con la vida social, como las visitas a familiares o los encuentros en la terraza de un establecimiento hostelero ya las tenían bastante interiorizadas. Sin embargo, estos alivios fueron especialmente celebrados por los ciudadanos de los territorios que pasaron de la fase 0 a la 1, como Granada, Málaga, Valencia y casi toda Cataluña. De hecho, un 70 por ciento de los españoles se encuentran ya en esta etapa de la desescalada.
Según los datos de las patronales, tres de cada cinco negocios de autónomos ya están operativos en España en esta tercera semana de desconfinamiento, en la que ya se permite la apertura de las tiendas sin cita previa, aunque con el aforo al 30 por ciento y con una superficie máxima acotada de 400 metros cuadrados. El comercio avanza así hacia el reinicio de su actividad, tras rectificar el Gobierno hace unos días su decisión de prohibir las rebajas, que ayer ya lucieron en el escaparate de muchas tiendas.
Con un poco de envidia miran las imágenes de terrazas y encuentros familiares aquellos que viven en provincias o municipios que están en la denominada fase 0 atenuada o fase 0,5, en la que solo se encuentran Madrid, la ciudad de Barcelona y algunos puntos de Castilla y León, y donde se produjo un ligero alivio en el inicio de la semana. Así, en estos territorios, también se eliminaron las citas previas en los comercios, las iglesias volvieron a abrir sus puertas y los velatorios se permitieron celebrar con una decena de asistentes. Concesiones escasas en este avance desigual de todo el territorio que se convierte en una frustración para algunos. Solo cuando todas las comunidades lleguen a la meta se podrá hablar de normalidad.