Un pico de gripe en febrero pudo confundirse con la Covid-19

H.J.
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Epidemiología quiere estudiar si casos que no fueron declarados como tales por su red de médicos centinela pudieron enmascarar los primeros signos del coronavirus

Un pico de gripe en febrero pudo confundirse con la Covid-19 - Foto: Patricia González

«Hay una meseta a mediados de febrero donde algo cambia», reflexiona José Luis Yáñez, jefe de la Sección de Epidemiología del Servicio Territorial de Sanidad de Burgos . En aquellas fechas, cuando todavía nadie era consciente de que el coronavirus podía estar circulando en buena parte de España, se produjo un repunte en casos de lo que entonces se pensaba que era gripe y como tal se trató, quedando registrada como enfermedad de declaración obligatoria y de la que se daba por hecho que estaba finalizando la campaña.
A la vista de la evolución de los acontecimientos, aquellos «probablemente eran casos de COVID-19» y pudo haber un solapamiento entre ambos, explica Yáñez. El análisis que se elabore a partir de los datos de la Red Centinela sanitaria de Castilla y León y sus informes semanales de gripe será otro de los frentes que los profesionales de la salud deberán analizar para comprender qué ha pasado este invierno y qué puede pasar en el siguiente, en el caso de que se confirmen las peores previsiones que apuntan a una estacionalidad de esta nueva enfermedad que tiene en vilo al mundo entero.
Yáñez recuerda que la red de médicos centinelas, cuyo trabajo ha sido reconocido por la Organización Mundial de la Salud y que supone un aspecto muy importante de la vigilancia epidemiológica, es una labor voluntaria que en la provincia de Burgos llevan a cabo cinco profesionales (una treintena en el conjunto de Castilla y León). Detectaron «una inflexión» hace tres meses que deberá analizarse «porque lo que declaraban pensando que era gripe puede que no lo fuera», aunque casi nada es todavía seguro cuando hablamos de este virus «taimado» como él mismo lo define que ha sido capaz de multiplicarse por todo el planeta.
«El sistema de vigilancia centinela debería tener mucha importancia ahora al afrontar el proceso de desescalada», comenta Yáñez, «no solo para el coronavirus sino también para la gripe» pensando en la próxima campaña. Relata que junto al doctor Jesús Castilla Catalán, investigador del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra, pretenden llevar a cabo un proyecto conjunto en los territorios burgalés y navarro para estudiar la epidemia de gripe, los fallecimientos por esta causa y qué relación tiene con el coronavirus.
Los datos que hace públicos la Junta de Castilla y León sobre la incidencia de la gripe reflejan, en efecto, que hubo un pequeño repunte entre finales de enero y principios de febrero.
En el informe inmediatamente posterior se apunta: «Actividad gripal en el nivel de intensidad medio. Los virus de la gripe del tipo B representan 1 de cada 3 detecciones, tanto en muestras centinelas como hospitalarias, y circulan principalmente en población pediátrica. Situación similar en el resto de España y Europa».
¿en francia en diciembre?. La extensión del coronavirus mucho antes de lo que en principio se creía es algo cada vez más afectado por los profesionales médicos. Esta misma semana se conoció, por ejemplo, que la propia OMS ha pedido revisar muestras antiguas de pacientes tras detectarse en Francia un presunto caso de COVID-19 en el mes de diciembre. La voz de alarma la han dado los médicos de un pescadero que vivía en París y que necesitó ser hospitalizado antes incluso de que China informara al mundo de la aparición de casos graves de neumonía.
En Burgos, sin ir más lejos, tres muestras tomadas en el HUBU los días 1, 3 y 4 de marzo que posteriormente fueron analizadas en el Instituto de Salud Carlos III confirmaron que su genoma era similar al de una cepa previamente detectada en Valencia. Teniendo en cuenta que el virus tarda varios días e incluso varias semanas en dar la cara, puede deducirse que si tres pacientes diferentes tuvieron que acudir al Hospital Universitario nada más iniciarse el mes de marzo es que en febrero el SARS-CoV-2 ya estaba diseminado por la provincia.