Sonorama peligraría de no cubrirse el gasto de 400.000 euros

ADRIÁN DEL CAMPO
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La organización del festival es optimista tras las fechas de la desescalada, que de cumplirse permitirían la celebración, pero advierte al Ayuntamiento y Junta que las subvenciones deben estar aseguradas

Concierto de Venturi en la plaza del Trigo durante la celebración del pasado Sonorama Ribera. - Foto: Valdivielso

El futuro de Sonorama Ribera está en peligro no solo para la edición de este 2020, sino para su supervivencia como festival musical de cara a 2021, 2022 y un largo etcétera que podría tornarse en infinito. Hasta ahora, la organización, la asociación Art de Troya, ya ha invertido entre 300.000 y 400.000 euros en el evento cultural. De no poder celebrarse a mediados de agosto, los ingresos previstos se irían a cero y el gasto seguiría ahí. Ese agujero económico sería lo que pondría en riesgo la subsistencia del Sonorama. "Obviamente, para nosotros es importante saber si vamos a sobrevivir, porque nos podemos encontrar con un serio problema, un problema de que no se haga el festival y hay 300.000-400.000 euros de gastos anuales. En alquileres, personal, publicidad, promoción… que la gente ni siquiera se plantea", declara el coordinador del festival, Javier Ajenjo. 

El mensaje sobre el peligro que corre el Sonorama lo lanzaba la organización horas antes de conocerse el plan de desescalada del Gobierno. Tras la rueda de prensa dada ayer por Pedro Sánchez, en Art de Troya son más optimistas. De cumplirse los plazos trazados por las autoridades, la nueva normalidad se alcanzaría a finales de junio y, según lo anunciado por el presidente, nada impediría la celebración de Sonorama Ribera. "Esto ya nos dice algo, y es que nadie nos va a decir que no lo hagamos", asevera Ajenjo.

Desde que llegara el coronavirus a España, la realidad cambia cada 24 horas y ante la posibilidad de que la desescalada no vaya todo lo bien que se espera, la celebración de Sonorama todavía no es una certeza. Por eso el coordinador insiste en preguntar "cómo se cubren esos 300 ó 400.000 euros que cuesta la maquinaria anual sin celebrar el festival" y lanza un mensaje a las administraciones públicas: "Entendemos que una gran parte del futuro del festival va a depender de la ayuda que podamos recibir, entendemos que es una ayuda absolutamente lógica y moderada. Percibimos 80.000 euros del Ayuntamiento de Aranda para un presupuesto de cuatro millones, eso es un 2%, y de la Junta de Castilla y León, un 0,5% del presupuesto, 20.000 euros. Además de los servicios del Ayuntamiento, que hay que valorar, por supuesto, pero como en todas las actividades que realizan los colectivos", subraya.

Ajenjo reincide en que, a día de hoy, lo que echan en falta "solo es una llamada" que todavía no se ha producido ni por parte del Ayuntamiento ni de la Junta. "Entendemos las prioridades, absolutamente, pero estamos a tres meses del festival con lo que supone para Aranda, ocho millones de impacto económico y once de impacto mediático. Son 19 millones de euros para una ciudad. Es una cuestión de previsión. Entendemos que no debemos de ser importantes. Solo en actividades gratuitas para Aranda hay casi 400.000 euros. El 10% del presupuesto. Ciñéndonos a 80.000 euros, Aranda recibe 400.000", expone el coordinador.

El también miembro de Art de Troya solicita que "si hay convenios con la Junta y el Ayuntamiento al menos se cumplan, no estamos pidiendo más. Entendemos que ambas instituciones percibirán el festival como una promoción durante todo el año, pero es que no sabemos cuáles son las directrices. Hay una incertidumbre muy grande". Ajenjo pide que se aseguren estas subvenciones para "garantizar la subsistencia" del festival si no se pudiera celebrar. "No creo que al resto de colectivos les vayan a quitar sus subvenciones, esto va más allá de cuatro días", añade.

El coordinador insiste en la necesidad de esas subvenciones de cara al peor de los escenarios, la cancelación del Sonorama, ya que "ningún seguro cubre una pandemia, eso no existe, nosotros solo hacemos un seguro de responsabilidad civil, por muchos millones de euros, que es lo que se nos exige", por eso no pone una fecha límite para confirmar Sonorama 2020, se ciñe a lo que dicten las autoridades. "Nosotros no suspenderíamos jamás, es imposible, incurriríamos en incumplimientos graves de contrato. Hemos adelantado cantidades importantísimas a los artistas. Además tenemos una responsabilidad con los 500 ó 600 trabajadores que dependen del festival, con el público...", concluye Ajenjo.