«Después de ser un sector que ha generado mucha riqueza estos últimos años, ahora nos dejan morir»

R. Travesí / Burgos
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María Isabel de Blas • Presidenta de la Cámara de Contratistas de Castilla y León

María Isabel de Blas, presidenta de la Cámara de Contratistas de Castilla y León.

Experiencia. Lleva en el sector de la obra pública 32 años con su empresa Blasgon, una
compañía que es socia fundadora de la Cámara de Constratistas de Castilla y León. Después de formar parte del consejo directivo de este órgano. se convirtió hace 8 años en su presidenta.

Asegura que después de más de media vida en el sector de la obra pública ha conocido otras crisis económicas como la de las décadas de los 80 y 90 del siglo pasado, pero la actual es la más global de todas y sostenida en el tiempo. María Isabel de Blasco (Aranda de Duero, 1960) alerta de los problemas que atraviesan las empresas que trabajan en la obra pública en la Comunidad Autónoma, ante la paralización o ralentización de las infraestructuras. Tanto que la presidenta de la Cámara de Contratistas de Castilla y León urge una reactivación del sector.
¿Le ha tocado vivir la época dorada de la obra pública y ahora el momento más oscuro?
Efectivamente. Hace 8 años, la obra pública vivía una época de esplendor, también beneficiada por la llegada de fondos europeos. Ha sido clave en una Comunidad Autónoma como Castilla y León que ha acometido mucha infraestructura pública gracias a estas inversiones.
¿Cuándo vieron los primeros efectos de la crisis?
En la obra pública, vimos las primeras complicaciones en 2010 con el recorte de infraestructuras que anunció el ministro de Fomento, José Blanco, en verano. Fue un varapalo tremendo porque se recortaron infraestructuras y se anularon contratos. Era algo terrible para las empresas porque ya tenían las previsiones para ese año, con una estructura creada y unos gastos de funcionamiento. Fue muy difícil encajar, de manera tan inmediata, una reestructuración.
¿De qué tipo de empresas hablamos?
En Castilla y León, la mayor parte son empresas de un tamaño pequeño en el conjunto de la obra pública. Hay pocos medianas. Es cierto que la empresa en la obra pública requiere de una estructura muy fuerte y un capital importante. También hay grandes compañías que tienen su delegación regional que operan junto al resto.
¿Han optado por salir al extranjero en busca de otros mercados?
La empresa grande de obra pública lleva entre 8 y 10 años moviéndose fuera y disponen de contratos importantes en otros países. Prácticamente, el 80% de toda su facturación se desarrolla fuera de España. Cuentan con una estructura matriz muy fuerte, que les permite dar el salto a otras economías más boyantes.
¿Algo que no pueden permitirse las empresas pequeñas?
Así es. Es muy complicado dar ese salto fuera. El tema de la internacionalización requiere de un gasto importante, además de que es necesario tener puesta la mente en ese mercado. El empresario debe tener esa idea de diversificación para trabajar en el exterior. Apuesto porque todas las empresas pequeñas de la región tengan esa visión de internacionalización. Tenemos mucha capacidad técnica para poder desarrollar proyectos en otros países. Contamos con mucho desarrollo técnico y las infraestructuras construidas en los últimos 30 años en España son muy valoradas fuera.
¿Ycómo se logra salir fuera?
Aquí no hablamos de una industria que fabrica un producto aquí y luego lo exporta fuera. En nuestro caso, podemos exportar el conocimiento. Es imposible hacer una carretera y trasladarla a otro lugar. Nuestro objetivo ahora debe pasar por buscar alianzas con otras empresas de fuera de España.
¿Cuántas empresas hay en Castilla y León que dependen del sector?
En la región, han desaparecido 5.730 empresas en el sector de la construcción entre 2008 y 2011. Son muchas y no hay freno. En el primer trimestre, 33 empresas han entrado en concurso de acreedores.
¿Y cuánto empleo se ha destruido?
El número de empleo ha sido salvaje. Las empresas se han podido mantener con una reestructuración pero se ha perdido el mayor activo que es el personal tan cualificado que tiene la obra pública. De los cerca de 140.000 trabajadores que había en 2007 se ha pasado a 76.000 empleados en el conjunto de la construcción, tanto inmobiliario como de la obra pública.
¿De qué cualificación hablamos?
Es lamentable que tantos ingenieros, cuya formación hemos pagado con nuestro impuestos, se vean ahora en el paro. Es un personal altamente cualificado, aunque esté poniendo ladrillos. Porque también ha habido formación entre los encofradores y albañiles. Es, sin duda, el mayor activo de una empresa que se ha perdido.
¿Hay previsión de seguir destruyendo más empleo?
Otros 30.000 trabajadores se irán al paro este año si no se incrementa la obra pública.
¿Qué administración ha recortado más en la obra pública?
La Cámara de Contratistas tiene una previsión de 1.030 millones de euros para toda la región en este año. La mayor parte, 768 millones, corresponde a la administración central, por lo que será la que mayor volumen generará. La regional podría invertir en obra pública 172 millones y la local, otros 90 millones de euros.
¿Qué cantidad se ha licitado en la primera mitad de año?
La central ha licitado 237 millones; la regional, 69 millones y la local, 27,5 millones de euros.
¿Sorprende la inversión de la Junta de Castilla y León para 9 provincias?
Es una cifra ridícula.
¿Ha mantenido alguna conversación con los responsables del Ejecutivo regional?
Hasta el momento, no ha habido contactos. Entiendo que es un momento muy complejo para las administraciones, sobre todo las regionales que dependen mucho de la central. Quiero hacer un llamamiento a la Junta porque queremos colaborar con ellos y creemos que somos capaces de reactivar la actividad económica en la Comunidad Autónoma. No digo que seamos la salvación pero seguro que podemos contribuir a generar actividad en la economía regional. De ahí, que espero que el Gobierno autonómico nos escuche.
¿Por dónde pasarían esas medidas para reactivar la economía?
La vía presupuestaria es la que más difícil está ahora. Cualquier inversión recogida en presupuestos computaría como déficit y el Gobierno se ha comprometido con reducir la deuda. Reitero que las medidas anunciadas por el presidente del Gobierno son necesarias pero pienso que se puede reducir aún más el gasto. Echo en falta que no se haya hablado de generar actividad.
La Cámara de Contratistas trata de impulsar la vía extrapresupuestaria y acometer inversiones que contribuyan al ahorro energético o en materia de medioambientes aguas, a través de fondos de cohesión. Estamos convencidos que se pueden llevar a cabo proyectos en materia de infraestructuras.
¿Cómo puede influir la subida del IVA en la obra pública?
De momento, no hay motivo para asustarse porque apenas hay obras que vayan a empezar. Todo está muy ralentizado. La adjudicación en lo que llevamos de año solo asciende a 135 millones de euros en la Comunidad Autónoma.
¿Qué infraestructura sostiene ahora el sector?
La principal de la administración central es la obra del AVE en los diferentes corredores.
A falta de nuevas infraestructuras, ¿una solución pasa por el mantenimiento y conservación de carreteras?
Casi toda la partida presupuestaria para carreteras va destinada a la conservación. De no ser así, generaría mucho más gasto. Tampoco descartamos plantear la rehabilitación de edificios públicos, a través de la eficiencia energética. Otra salida podría pasar por el sistema concesional pero es complicado porque no hay financiación de las entidades bancarias.
¿Qué mensaje lanza a las administraciones con la caída de la licitación?
En la provincia de Burgos, la licitación en los seis primeros meses de 2012 asciende a 25 millones de euros, muy por debajo de los 90 millones que había en el mismo periodo del año pasado. Es un 72% menos mientras que la caída en el conjunto de la región, el descenso es del 53%.
Creo que es un error. La inversión en infraestructuras tiene, de manera inmediata, un retorno fiscal del 60%. Pero a corto plazo, llega alcanzar el 100% y a medio plazo, se genera riqueza.
¿Se sienten abandonados?
Hemos sido un sector que ha generado mucha riqueza en los últimos años y ahora nos dejan morir. Hablamos de obra pública, que beneficia a todos los ciudadanos y que revierte a toda la sociedad.
¿Qué previsión manejan para el año próximo?
Me encantaría tener la bola de cristal. Es muy complicado porque todo dependerá del comportamiento económico del país y ver cómo responden los mercados.
¿Tienen problemas para cobrar en tiempo y en forma?
El retraso en los pagos ha hecho y está haciendo mucho daño al sector. El plan de proveedores del ministro Montoro ha sido una gran noticia para poner al día la deuda que existía con las empresas. Pero llevamos medio año de ejercicio y ya estamos paralizados con los pagos de 2012.
¿Llegará algún día en que los plazos de pago se cumplan?
En el 2013, hay una obligación de pagar a 30 días. En la actualidad, estamos muy lejos de alcanzar ese objetivo.
¿Hay orden estricta de las administraciones para ralentizar las obras?
Eso lo marca el presupuesto que destinan a cada proyecto. La inversión es tan escasa que sirve para mantener la obra abierta. Algunas de las obras que antes estaban paralizadas y que ahora se han reiniciado tienen una partida minúscula. Es el caso, por ejemplo, de la autovía del Duero A-11, con 12 millones de euros para las 4 obras ya iniciadas. Una de ellas es la variante de Aranda.
¿Cree que el ciudadano prefiere que los recortes lleguen en las infraestructuras y no tanto en Educación y Sanidad?
El recorte de las inversiones en infraestructuras genera pobreza en ese lugar. De seguir así y sin infraestructuras, acabaremos siendo un país tercermundista y convertiremos la Comunidad en un erial. Nadie está interesado en asentar una industria si no hay vías adecuadas y si no le sale rentable económicamente.
No hay que cometer el error de hablar de gasto sino de inversión. Urge generar actividad. Es necesario recortar más el gasto corriente de las administraciones para mantener los servicios del Estado del Bienestar. Las empresas públicas y las fundaciones sobran.
¿Es tan rica Castilla y León para tener autovías que comuniquen todas las capitales de provincia?
Por supuesto que no. Hay que priorizar mucho en las inversiones en las infraestructuras para que generen riqueza, cohesionen el territorio, hagan más competitivas a las empresas y fijen población. Es imprescindible, por ejemplo, poner en marcha la red ferroviaria para el transporte de mercancías.