Las agencias de viajes no abrirán en la fase 1

B.G.R.
-

La asociación de empresarios ABEAV asegura que la atención no presencial de clientes se limita a aquellos con reserva previa al estado de alarma para cuestiones como cancelaciones o cambios de fechas

Las primeras cancelaciones de clientes llegaron antes de la declaración del estado de alarma. - Foto: Patricia González

Días antes de que el Gobierno decretara el estado de alarma, se paralizaron las ventas en las agencias de viajes, cuyo trabajo en ese momento ya se centraba en gestionar cancelaciones. Dos meses después, las oficinas de la capital permanecen cerradas, atendiendo de manera no presencial dudas de clientes con reservas anteriores a esa fecha, y sin intención de reabrir en la fase 1, tal y como reconocen fuentes de la asociación de empresarios del sector, que añaden que estos negocios han seguido la misma línea de no reanudar su actividad en aquellas provincias que han pasado de escenario en la desescalada. 
«No podemos vender hoteles que están cerrados, ni destinos en otras provincias cuando no hay movilidad. Es imposible trabajar», subrayan desde la Asociación de Empresarios de Agencias de Viajes (ABEAV). Los destinos reservados antes de la pandemia para junio están cancelados, mientras que las llamadas que reciben en estos momentos son de clientes con viajes para este verano preocupados por cuestiones relacionadas con la seguridad en los alojamientos o las compañías aéreas, algunas de las cuales «tampoco han puesto a la venta billetes»: «Quieren saber de qué manera van a poder viajar, en qué medida pueden cambiar fechas o si lo van a poder cancelar».
Por el momento, la patronal explica que se están intentando mantener las reservas que se vendieron antes de mediados de marzo, debido a que se ha flexibilizado la política de cancelaciones, de tal manera que no se cobran gastos hasta 24 horas antes de la salida. No obstante, precisan que no entran nuevas llamadas con peticiones de vacaciones porque los ciudadanos «no quieren arriesgarse y están a la espera de saber si van a poder moverse», lo que hace que las ventas en el sector continúen paralizadas.
Si la situación mejora, ABEAV cree que el movimiento turístico que se produzca será dentro del territorio nacional, descartando el extranjero. «Tampoco sabemos en qué medida se van a abrir fronteras», señalan, aludiendo en este sentido al último anuncio del Gobierno de que los ciudadanos procedentes de fuera de España tendrán que pasar 14 días en cuarentena y «es probable que otros países puedan decidir lo mismo».
La patronal estima que la actividad podrán reanudarse cuando se empiece a producir la movilidad interprovincial, algo que el Ejecutivo anunció para finales de junio cuando presentó el proceso de desescalada, a abrir hoteles y comiencen a operar las compañías aéreas. «Mientras no tengamos producto para vender no podemos abrir y hay que esperar a ver cómo evoluciona la situación», señalan, al tiempo que no comparten que su actividad esté incluida en la fase 1, previendo que en la mayoría de los casos los ERTE tendrán que extenderse hasta el 30 de junio.