El PP acata parte de las peticiones de Ciudadanos para la investidura

Á.M. / Burgos
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Primera 'cumbre'. Bañeres y Lacalle reconocen un acercamiento en su encuentro de ayer y admiten que ambos deberán ceder algo

A la derecha, los cuatro concejales electos de Ciudadanos. A la izquierda, Lacalle con su guardia pretoriana. El escenario, la Alcaldía. - Foto: Luis López Araico

«Cordial y cercano», «nada insalvable», «acercamiento importante», «parecemos estar todos a una» o «va a haber estabilidad» son las palabras que utilizaron el alcalde en funciones, Javier Lacalle, y la cabeza de lista de Ciudadanos, Gloria Bañeres, para definir el resultado del primer encuentro formal a dos bandas en busca de un acuerdo de investidura, aunque «nunca de gobierno», el próximo sábado 13 de junio.

A la reunión, que duró hora y media y se produjo en Alcaldía, acudieron los cuatro concejales electos de C´s (además de Bañeres, Jesús Ortego, Silvia Álvarez de Eulate y Vicente Marañón) y todo el núcleo duro de Lacalle (Rico, Conde, De Foronda, Blasco, Lopidana y Gómez). Allí hubo un intercambio de documentos y un primer debate sobre propuestas concretas. El partido naranja entregó dos escritos: el primero es el que maneja Ciudadanos a nivel nacional y el segundo el que afectaría al funcionamiento del Ayuntamiento de Burgos. El PP, por su parte, ofreció cinco puntos básicos sobre los que articular el próximo gobierno, pero en este caso su redacción es un catálogo de vaguedades sin concreción.

Porque aquí de lo que se trata es de que Ciudadanos debe decidir si se abstiene (no contempla otra posibilidad) el día 13 y permite que Javier Lacalle sea proclamado alcalde o si, por el contrario, apoya explícitamente a otro candidato. «Vamos a cumplir nuestra palabra y ser coherentes. Entendemos que por un principio democrático hay que dar a la lista más votada una prioridad a efectos de investidura, pero no  un cheque en blanco. Si lo asumen en un gran porcentaje nos abstendríamos, pero también tenemos contacto con las demás fuerzas», advirtió Bañeres al término de la toma de contacto.

Lacalle, por su parte, habló de «estudiar en profundidad la propuesta» para, el próximo martes, tratar de cerrar un acuerdo definitivo, lo que no significa que sea en los términos exactos avanzados por escrito. En Ciudadanos también aceptan un margen de negociación, pero con límites. Como ejemplo, Bañeres explicó que están dispuestos a estudiar que sí haya concejales liberados en el Gobierno al margen del alcalde, pero «una cosa es que una concejalía requiera una persona, y otra que haya una persona a la que se dé una concejalía para que tenga un puesto de trabajo». Traducido: si hay que poner a alguien a sueldo, que sea porque lo merece.

El candidato ‘popular’ también transmitió que «no hay líneas rojas» y sí «margen para el acercamiento». «La Ley permite tener hasta 18 concejales liberados en un Ayuntamiento como el de Burgos. Ahora hay siete y ellos proponen dos medias jornadas. Seguro que entre lo uno y lo otro hay recorrido», añadió.

En digestión

Más contundente fue Bañeres en lo que se refiere a la participación de los cuatro grupos políticos con representación municipal en la Junta de Gobierno. «Dejar fuera a las otras formaciones no lo vamos a aceptar; todos debemos tener un conocimiento de la información con tiempo suficiente y que haya debate», dijo. Lacalle añadió que esta petición «no es imposible», pero se limitó a contestar que «haremos nuestro planteamiento»... El martes.

Y hasta ahí lo oficial. En lo oficioso, el PP ya tiene asumido que acatará una parte de las peticiones de Ciudadanos (ver recuadro) y sobre otras planteará alternativas. Entre las que tiene intención de aceptar está la reducción del número de concejales liberados, sobre todo teniendo en cuenta que algunos de los ediles que más trabajo cargan (caso de De Foronda o Blasco) no están liberados en la actualidad como sí lo estaban Esteban Rebollo (Movilidad) o María José Abajo (Juventud), así como la congelación de impuestos hasta 2019.

Sobre la petición de eliminar el Plan Estratégico, Parkmusa, la Gerencia de Fomento y la Fundación Proyecta hay de todo. Los ‘populares’ admiten la defunción de Proyecta (que de hecho ya es un muerto viviente) y aceptan la de la Gerencia de Fomento como organismo autónomo. Además, ofrecerán asiento a todos los partidos en Parkmusa y no creen que la extinción del Plan Estratégico sea algo que dependa únicamente de la voluntad municipal.

Dirán sí a la creación de distritos, al Consejo Social y a una mayor participación en el destino de las inversiones. También a mejoras en los procedimientos de contratación para ganar transparencia, al refuerzo de los servicios sociales y a la reforma de las instalaciones deportivas. En otras, por contra, consideran que Ciudadanos yerra el tiro de pleno, como cuando pide la extinción de los consorcios. Eso cargaría a la ciudad con una deuda estratosférica.