Alonso de Salazar, próxima referencia turística

A.G.
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La película 'Legado en los huesos', de la famosa Trilogía del Baztán y que acaba de incorporar Netflix a su oferta, ha traído a la actualidad a este inquisidor burgalés cuya intervención puso fin a los procesos por brujería en España

Alonso de Salazar, próxima referencia turística

"¿El inquisidor se apellidaba Salazar?". Esta pregunta que hace la inspectora Amaia Salazar a uno de sus colaboradores en un momento de la película Legado en los huesos, protagonizada por Marta Etura y que desde hace unas semanas emite Netflix, hace intuir al espectador quizás exista algún nexo familiar entre la atribulada y ya famosa policía que tiene que resolver unos truculentos crímenes en el valle navarro del Baztán y Alonso de Salazar y Frías. Este hombre, al que más tarde se le ha conocido como el abogado de las brujas, fue un sacerdote burgalés que participó en el juicio a las brujas de Zugarramurdi y que, a la postre, se arrepentiría, y su trabajo de investigación sobre la materia serviría para terminar con los procesos de brujería en España que hasta entonces habían llevado a no pocas personas a la hoguera.
La guía turística Beatriz Sanz, que ya había hablado de este personaje con ocasión de una de las rutas denominadas ‘Burgos de leyenda’ que se celebró en una noche de Todos los Santos, está convencida de que Alonso de Salazar bien puede formar parte de manera estable de este recorrido en el que se cuentan historias truculentas mientras se visitan callejones misteriosos y se conocen símbolos escondidos en los alrededores de la Catedral: "Cuando volvamos a recuperar la normalidad, y al hilo de la película, lo meteré de forma definitiva en la ruta", explica. 
No se merece menos Alonso de Salazar y Frías, a quien Sanz se lo imagina como una especie de Guillermo de Baskerville de El nombre de la rosa, "un hombre reflexivo, de talante crítico y amante de la investigación", que durante ocho meses de 1611 recorrió todo el Baztán por encargo de la Inquisición para comprobar qué había de cierto sobre los aquelarres, ungüentos que provocaban reacciones demoníacas en las personas y otras aberraciones que tenían enloquecido a todo el valle. 
Iba con la orden específica de no forzar las confesiones y no amenazar a los encausados y así lo hizo. Todos los testimonios que recogió fueron endebles y en muchas ocasiones contradictorios y concluyó que era imposible que lo que se decía que pasaba fuera fruto de la brujería, de tal manera que el Malleus Maleficarum, el manual de brujería del Santo Oficio, quedaba totalmente desacreditado. En su informe final, según recoge Carmelo Lisón en el libro Las brujas en la historia de España, escribió: "Cometimos culpa al no reconocer la ambigüedad y perplejidad de la materia. Cometimos defectos en la fidelidad y recto modo de proceder... en que no escribíamos enteramente en los procesos circunstancias graves... ni las promesas de libertad que les hacíamos, careaciones entre sí... y otras sugerencias para que acabasen de confesar toda la culpa que queríamos, reduciéndonos nosotros mismos a escribir solo para llevar mayor consonancia de hacerlos culpados y delincuentes". Unos años después, el Consejo de la Suprema Inquisición publicó unos criterios de obligado cumplimiento basados en las observaciones de Salazar y que a la postre formarían parte de la jurisprudencia sobre el particular.
Alonso de Salazar nació en Burgos en 1564 en una familia de mercaderes y abogados relacionados con el comercio de la lana en el Consulado del Mar. Beatriz Sanz cree que tuvieron una capilla mortuoria en la iglesia de San Esteban, un extremo de difícil confirmación por la evolución que ha sufrido ese templo. Estudió Derecho Canónico, fue ordenado sacerdote pero nunca ejerció en esta provincia. En 1609 accedió al Santo Oficio y por la labor que allí desempeñó, que consiguió que se frenaran procesos por brujería y, por tanto, salvó la vida de muchas personas, fue llamado ‘El abogado de las brujas’ por el folklorista danés Gustav Henningsen, autor del libro del mismo título, que está considerado uno de los mejores sobre la brujería en España.