Bajan las salidas de los bomberos de Briviesca a accidentes

S.F.L.
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Por contra se multiplican las actuaciones en la retirada de enjambres de avispa asiática, común y abeja desde el 2017. Los incendios de rastrojos siguen siendo los más comunes en periodo estival

Los bomberos de Briviesca realizan prácticas de maniobras de rescate mensualmente.

Desde que se liberalizó la AP-1 el pasado 1 de diciembre de 2018, las salidas de los bomberos de Briviesca se han visto reducidas a la mitad. En los meses de verano, que son en los que más circulación se genera, los profesionales han prestado sus servicios en cinco accidentes de tráfico. El año pasado en las mismas fechas tuvieron que acudir a once. «Sigue habiendo percances pero por lo que hemos comprobado son menos graves, solo ha habido un fallecido y su muerte se debió a un problema de salud», afirma Jesús Losúa, responsable del parque de bomberos de la capital burebana. 
El nuevo problema que surge desde la apertura de la autopista es que la vía se convierte en una ‘ratonera’ porque los vehículos que circulan en ella no siguen las normas de circulación en caso de emergencia. Cuando hay un siniestro, el carril del centro se tiene que dejar libre para que los equipos de emergencia, tanto sanitarios, como bomberos o policía, puedan acceder al lugar sin problema. «La mayoría de los conductores carecen de esa información y en ocasiones nos resulta muy complicado llegar al lugar del golpe. Hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones, la vida de una persona está en juego y el tiempo de actuación es fundamental», declara Losúa. 
El responsable considera necesario que se construya algún cambio de sentido en la AP-1 porque se pierde mucho tiempo para dar la vuelta, ya que las salidas más próximas a Briviesca están en Burgos y en Pancorbo. Por otra parte, el cuerpo de bomberos de la ciudad insiste en que necesitan una autoescala para poder desempeñar sin correr peligro los trabajos en altura. Llevan más de ocho años solicitándola a la Diputación pero por el momento siguen sin ella. 
La mayoría de edificios de Briviesca tienen cuatro y cinco alturas y los profesionales lamentan que no disponen de medios para intervenir con seguridad. Actualmente ejecutan ese tipo de acciones más peligrosas con escaleras manuales, con cuerdas desde los tejados de las casas o con una plataforma, que está homologada para los trabajos en altura pero no para emergencias. 
Durante los meses de verano, han realizado 152 salidas. Han actuado en 34 incendios, la gran mayoría por quema de rastrojos, han acudido a 19 asistencias técnicas, de las cuales 14 se corresponden a la retirada de enjambres. También han asistido a 5 salvamentos por accidentes de circulación y en montaña. Para los integrantes del cuerpo de la capital burebana, que actualmente está formado por 15 profesionales, las prácticas son muy importantes y a lo largo de estos meses han ejecutado 93 intervenciones. Practican en maniobras de rescate y autorescate entre otras una vez al mes. La Diputación les ofrece formación tres o cuatro veces al año. Cuando entra un nuevo bombero voluntario al equipo, los demás le forman durante dos o tres meses antes de que haga guardias.
Respecto al camión que la institución provincial entregó a primero de año, el responsable manifiesta que «es nuevo y más manejable, pero tenemos más limitaciones a la hora de acudir a una operación en el campo porque no es todo terreno».
Los voluntarios del parque de bomberos de Oña han realizado 16 salidas durante el verano. Las actuaciones más repetidas han sido los incendios forestales, seguido de los fuegos en viviendas provocados por chimeneas y la retirada de enjambres.